CARACAS, martes 21 de octubre, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Opinión | 19/12/2012
Roja Navidad
Reflexiones sobre el 16D. La gente preveía que el resultado de las elecciones regionales de este diciembre sería poco favorable. Los votantes perciben, sea cierto o no, que quien les entrega "un regalito" les quiere, así de simple
MIGUEL ÁNGEL LATOUCHE
Chavistas
0 0a

"Creo que tenés razón La culpa es de uno cuando no enamora y no de los pretextos ni del tiempo" Mario Benedetti.

1. Lo del domingo resulta una debacle más o menos prevista, con pocas sorpresas, quizás la del Zulia y la de Nueva Esparta, lo cierto es que, más allá de los optimistas redomados, de los ingenuos que pensaban que íbamos a ganar, esta vez sí, un montón de gobernaciones, toda la gente seria más o menos preveía que el resultado de las elecciones regionales de este diciembre serían poco favorables para quienes nos situamos de este lado de la acera. Las explicaciones, como siempre, son muchas: La cercanía de las pascuas, la gente se va de vacaciones, hay cansancio extremo, abuso de poder, utilización de recursos públicos, el árbitro, largo etc. Lo cierto es que hubo poca movilización, pocos votantes, poco ánimo. Vivimos la "crónica de una muerte anunciada".

Lo que da arrechera no es la derrota en sí misma, sino que nos encontremos a estas alturas con que no haya propósito de enmienda, acá nadie ha dicho "esta boca es mía", como si no nos encontrásemos con 14 años de derrotas continuadas. En cualquier país serio esta situación hubiera implicado el cuestionamiento del liderazgo opositor, la renuncia masiva, la vergüenza pública, acá tejemos explicaciones que no comprometen, denunciamos algunas cosillas y nos vamos a celebrar la Navidad. No somos serios. Nadie habla del agotamiento de ese liderazgo, de su incapacidad para leer el país, para colocarse "a la altura de los tiempos", como diría Ortega y Gasset. Dispóngase, querido lector, a abrir los regalos y a esperar la llegada de los Reyes Magos, acá no ha pasado nada. Sí, claro, ciertamente tendremos una roja Navidad, ni modo.


2. No ganamos elecciones porque no enamoramos, al menos no lo suficiente. Los venezolanos somos como somos y nuestro elector medio, las grandes mayorías desposeídas, que, por cierto, en gran medida siguen siéndolo luego de 14 años de gobierno revolucionario, votan en función de la conexión emocional que han logrado establecer con Hugo Chávez. Ojo, no estoy diciendo acá que este populismo exacerbado en el que vivimos, no sea efectivo. Claro, que tiene un efecto, pero es un efecto que se traduce en la lógica del cariño. La gente percibe, sea cierto o no, que quien le entrega "un regalito" le quiere, así de simple.

Lo cierto es que se ha establecido una conexión directa entre el líder y la masa en la cual no hacen falta intermediadores. Todo esto dentro de una lógica de presencia permanente en la cual el líder adquiere un carácter mítico, como si se tratase de un acto religioso.

Nos enfrentamos a una religión civil. Eso hay que comprenderlo. No hacerlo nos ha llevado a la debacle electoral y política en la cual nos encontramos. Entonces, uno se encuentra con unos políticos que hacen política desde la mercadotecnia, que creen que se trata de demostrar quién es o puede ser más eficiente, que intentan buscar al votante medio (como si fuera tan fácil encontrarlo en esta circunstancia) que evitan la confrontación, que "salen al campo a recoger flores". El que vive de ilusiones muere de desengaños .3.

Acá hay gente que tiene la cachaza de decir que no salimos tan mal, que salimos fortalecidos del proceso electoral del domingo pasado y uno se pregunta: ¿de qué coño me están hablando? Perdimos un montón de gobernaciones, nuestra capacidad de movilización fue limitada, nuestro elector natural no salió a votar.

Yo creo que ese discurso es bueno para no cuestionarse, para cuidar un cargo, para creer que las cosas van por donde no van. Yo prefiero ser sincero, ver las cosas en su dimensión real, no caerme a coba.

Veamos algunas cosillas, por ejemplo: El Clan Salas está gobernando en Carabobo al menos desde 1989, otro tanto se aplica a Morel. Hay candidatos a gobernadores o exgobernadores que pretenden serlo para siempre. ¿No nos quejábamos de Caldera en otros tiempos, no nos quejamos de Chávez? ¿Qué pasó con la generación de relevo? ¿Qué pasó con el pensamiento político? Permítanme poner el dedo en la llaga: La política requiere de la construcción de un sueño, de la renovación de los cuadros, de la construcción de un mensaje, del reconocimiento del otro, de la construcción de una empatía política que permita la convocatoria de las masas.

La política no se reduce al momento electoral, no se trata sólo de ganar elecciones, se trata, sobre todo, de construir una idea de país desde la cual se pueda convencer a los demás, movilizar a los demás, se trata de una mirada hacia el futuro que nos llama a participar. Eso no lo estamos haciendo. Feliz Navidad.

 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas