Una escuela de Ridgefield en el estado de Connecticut fue cerrada luego de que un hombre sospechoso caminara por los alrededores del recinto escolar, también en La Florida tres escuelas se decretaron en alerta, por una bala encontrada en un autobús escolar
La presencia de una persona sospechosa determinó este lunes el cierre de una escuela de Ridgefield también en el estado de Connecticut y el despliegue de fuerzas policiales en torno a todas las escuelas de esa localidad, cercana a Newtown, donde la semana pasada un joven armado asesinó a 26 personas en otro centro escolar.
"Todas las escuelas están en estado de alerta y hay presencia policial en todos los edificios", informó en su sitio de internet el sistema de educación público de Ridgefield. Ese organismo cita "informes de una persona posiblemente sospechosa". Ridgefield está cerca de Newtown, donde un joven de 20 años ingresó en una escuela primaria el viernes y mató a 26 personas, entre ellas 20 niños pequeños.
LA FLORIDA TAMBIÉN EN ALERTA
Tres escuelas del área de Tampa decretaron este lunes la alerta después de que se descubriera una bala en el suelo de un autobús escolar que servía a esos tres centros escolares, informó la Policía local.
En una conferencia de prensa, el agente John Newman detalló que las autoridades están interrogando y registrando a los alumnos que viajaron esta mañana en el autobús para determinar la procedencia de la bala, sin que por el momento se hayan hecho públicas sus conclusiones.
La bala fue descubierta por una estudiante, que se la entregó al conductor y éste alertó a la Policía. Poco después los tres centros decretaron el cierre de las instalaciones, aunque se permitieron las actividades al aire libre.
Las autoridades locales ya habían acordado reforzar las medidas de seguridad en los centros escolares para aumentar la sensación de protección entre padres y alumnos después de la masacre ocurrida el viernes en un colegio de Newtown en Connecticut.
La mañana de este lunes era visible un excepcional número de vehículos y agentes de policía, así como de helicópteros cerca de los centros escolares del área. Newman insistió en pedir a padres y alumnos que si ven cualquier cosa sospechosa, o incluso “si tienen la sensación de que algo horrible puede ocurrir”, informen de ello a las autoridades.