Bancos rechazan las cuentas de ahorro, pues alegan que la apertura de este instrumento financiero no es rentable, además solicitan desde certificados de ingresos hasta constancia de residencia firmada por el consejo comunal
Desde hace semanas diferentes instituciones bancarias no están abriendo cuentas de ahorro, y únicamente registran cuentas corrientes, haciendo cada vez mas difícil la realización del trámite. Entre los recaudos solicitan desde la certificación de ingresos firmada y sellada por un contador público colegiado hasta constancia de residencia autorizada por el consejo comunal de la zona de residencia.
Aunque la Superintendencia de Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) está al tanto de la situación y emitió un comunicado en el que recuerda a la banca la prohibición de limitar a las personas naturales la apertura y mantenimiento de cuentas de ahorro los bancos mantienen las referidas condiciones.
Para el economista Alberto Corrales los bancos justifican sus acciones en que "las mismas tienen que ver con gastos financieros que están implicando este tipo de cuentas, como los intereses que tienen que cancelar por lo montos ahorrados".
El economista explicó que la razón de fondo es que las tasas de interés de las cuentas de ahorro se mantienen fijas en 12% desde principios de 2009 y la activa no puede superar el 29% (tasa máxima para operaciones destinadas al consumo), y al tener esta tasa un porcentaje fijo no deja margen de acción para una intermediación bancaria sana. Por esta razón expresó que no es rentable la apertura de cuentas de ahorro y la situación se ha acentuado en estos días en los que aumenta la liquidez de los clientes bancarios.
PROHIBICIÓN OFICIAL
El comunicado de Sudeban insta a la banca a eliminar este tipo de prácticas o procedimientos para fomentar el ahorro en la población y la utilización de los instrumentos de intermediación de pagos, con los cuales se busca impulsar la democratización del acceso a los servicios bancarios.
Además, indicó que no se debe inactivar, bloquear ni cancelar cuentas de depósitos de ahorro, corrientes u otros instrumentos de captación de naturaleza similar por la ausencia de movimientos de dinero.