CARACAS, sábado 20 de diciembre, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Opinión | 08/11/2012 | 2 Comentarios
Visionarios
La historia del siglo XX nos ha enseñado que no hay inmunidad contra la ideología totalitaria de tipo soviético: Cuba, Albania, Vietnam, Alemania del Este enseñan que la ideología inoculada provoca síntomas similares: las características específicas de esos países, nacionales, históricas, religiosas, tienen menos influencia sobre la naturaleza del Estado que la ideología
EDUARDO VÁSQUEZ
Rusia
2 2a

Hay visionarios cuyas visiones no derivan en cosas fantásticas.Vamos a citar las visiones de dos. El primero, es el marqués de Custine cuyas cartas, en edición abreviada, fueron publicadas por primera vez en 1910, por la sociedad de los antiguos presidarios políticos. Custine pasó seis semanas en la Rusia de Nicolás. Su obra: La época de Nicolás.

Memorias del viajero francés, marqués de Custine. Sus fórmulas sorprendentes no requieren comentarios: "El régimen político de Rusia puede resumirse en una frase: es un país en el que el gobierno dice lo que quiere, pues sólo él tiene el derecho de hablar.

En Rusia, el miedo ocupa el lugar del pensamiento, o mejor, lo paraliza. El observador sólo puede examinar las cosas con una guía... Para entrar en Rusia hay que depositar, en la frontera, pasaporte y libre arbitrio. En Rusia, el pensamiento no es sólo un crimen, es una desgracia".

Durante un tiempo el libro no se mencionaba. Fue redescubierto en Moscú después de la Revolución. Lo asombroso es que a cien años de su viaje, su libro se convirtió en una guía de la Unión Soviética estaliniana. Lo que era predicción en el viajero francés, presentimiento, exageración, caricatura, se convirtió en una realidad multiplicada por mil. Para todas esas tareas del despotismo era un medio para crear un Estado de nuevo tipo: un Estado totalitario con una ideología totalitaria.

La historia del siglo XX nos ha enseñado que no hay inmunidad contra la ideología totalitaria de tipo soviético: Cuba, Albania, Vietnam, Alemania del Este enseñan que la ideología inoculada provoca síntomas similares: las características específicas de esos países, nacionales, históricas, religiosas, tienen menos influencia sobre la naturaleza del Estado que la ideología.El otro visionario es Maurice Joly, republicano francés, expulsado por Napoleón III.Su libro, un manual irónico de la duplicidad y la mentira, es una descripción exacta del Estado soviético.

Es un retrato satírico de la Francia del 2º imperio, como de su emperador, cuya línea política consiste en separar la moral de la política, en sustituir todo derecho por la fuerza y la astucia, en paralizar el espíritu individual, en engañar al pueblo con apariencias, en adular los prejuicios nacionales, en dejar que el país ignore lo que ocurre en el mundo, y en la capital lo que ocurre en las provincias, en trasformar los instrumentos del pensamiento en instrumentos del poder.

En usar sin remordimientos ejecuciones sin juicios y deportaciones administrativas, en exigir una apología continua de sus actos, en enseñar él mismo la historia de su reino, en tener una policía que sirva de llave maestra al régimen, en erigir el culto del usurpador en una especie de religión, en explotar la facilidad con que los hombres se convierten en delatores, en tomar la sociedad por sus vicios, en hablar lo menos posible, en decir lo contrario de su pensamiento, en cambiar el sentido de las palabras.

Es de ese modo que Boris Souvarine cita al asombroso Diálogo en los infiernos entre Maquiavelo y Montesquieu, de Maurice Joly, y añade ese comentario: "Todo esto parece escrito por Stalin". Pero añade, en 1935, que ello nada tenía que ver con Lenin, fundador del Estado soviético. Pero, a fines de 1970, esta reserva parecía superflua.

En el año de 1936, cuando se aprueba la Constitución estaliniana se da un golpe mortal a la "superestructura". Las palabras que Pavlov dirigía a los jóvenes investigadores: "Nunca crean que lo saben todo", esto es, verificar y dudar de todo, se convirtieron en una advertencia amenazadora: sólo el partido y su jefe lo sabían todo. Se proponían convertir a los sabios y a la ciencia en entes gobernables.

 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas