A raíz de los grafitis que aparecieron en las paredes de San Fernando de Apure en los que arremetían contra la dirigente del PSUV Omaira Eslava se desató una guerra entre la señora en cuestión y Pete Alvarado quien anda diciendo que la militante es colombiana
En Apure, como en otros lugares del país, el PSUV libra en su interior una guerra a cuchillo que a veces no trasciende a los medios. Un ejemplo de ello es lo que ocurre en el Alto Apure, donde los dirigentes Omaira Eslava y Petete Alvarado se declararon la guerra y, cada uno con su facción, se dedica a denunciar al otro de corrupción. La cosa comenzó cuando en las paredes de San Fernando aparecieron unos grafitis declarando a la señora Eslava como la candidata del mandatario Ramón Carrizález para la Gobernación.
Carrizález, quien según los comentarios de los apureños está dedicado a lo suyo porque se cumplió aquello de "póngame donde haiga", no dijo nada y esto desató la furia del Petete quien anda mostrando una partida de nacimiento que asegura que su enemiga es colombiana y se llama en realidad Omaira Eslava Salinas, lo que le impediría ser gobernadora. En Apure esperan ahora por la reacción de la señora Eslava.