A falta de un programa de trabajo serio, la ministra para la Juventud, Maripili Hernández, se dedica a visitar colegios y liceos para dar charlas sobre sexualidad en colegios y liceos, en las que mezcla información con ideología, así lo denuncian los docentes de los liceos capitalinos que han tenido que calarse las “aburridas conferencias sexológicas”
A falta de un programa de trabajo serio (como el rescate de niños inmersos en el consumo de drogas en los barrios o los alarmantes casos del embarazo preadolescente), la ministra para la Juventud, Maripili Hernández, se dedica a visitar colegios y liceos para dar charlas sobre sexualidad en colegios y liceos, en las que mezcla información con ideología.
Así lo denuncian los docentes de los liceos capitalinos que han tenido que calarse las “aburridas conferencias sexológicas” de la ministra. Tanto así, que los alumnos invitados se escabullen de uno en uno, mientras otros aprovechan el tiempo para enviarse mensajes de textos.
Ya en otras ocasiones, los mismos trabajadores de MinJuventud se han quejado del desorden que priva dentro del despacho de la privilegiada funcionaria, encargada de recibir con su cuatro al Presidente cada vez que llega a Maiquetía. Un valioso dinero de los venezolanos que se pierde, mientras la ministra habla del punto G.