Las cifras oficiales evidencian que a lo largo de 12 años el gobierno de Hugo Chávez ha sido el menos eficaz para responder a uno de los más graves problemas: la vivienda. Pero desde hace un año el gobierno tejió una eficaz matriz de opinión que, de ser consultado, un venezolano de a pie, dirá que es éste es el gobierno que más se ha preocupado por las viviendas
La estrategia gubernamental ha sido sumamente exitosa. Aquello de crear matrices mediáticas, que con harta frecuencia se le adjudican a los sectores opositores, tiene en el seno del gobierno una clara expresión cotidiana.
Existe lo que en otro momento llamamos, en este mismo espacio, la magia de los números. Una cifra viene a sustituir la realidad. El éxito oficial está en esta materia, obviamente junto a acciones simbólicas que incluyen y reconocen a los más pobres. El tema de la vivienda en Venezuela es paradigmático.
Las cifras oficiales evidencian que a lo largo de 12 años el gobierno de Hugo Chávez ha sido el menos eficaz para responder a uno de los más graves problemas del país. Durante algunos de los gobierno del hoy execrado pasado político del país se hicieron más viviendas en un lapso de cinco años, que en la década y algo más de este mandato.
Sin embargo, desde hace un año el gobierno tejió una eficaz y persistente matriz de opinión. De esa forma, al ser consultado un venezolano de a pie, dirá que es éste, justamente éste, el gobierno que más se ha preocupado por las viviendas en el país. Lo que en realidad ha ocurrido es que estamos en presencia de una ineficaz política pública en materia de vivienda, que en no pocas ocasiones se improvisa, con resultados más bien magros.
Junto a la realidad, que puede medirse en cifras y hechos, de que este gobierno ha tenido una mala gestión en materia habitacional, se ha consolidado un relato oficial para mostrar éxitos, cuando en realidad tenemos fracasos.
El domingo 23 de octubre de este año, el diario oficial Correo del Orinoco nos trae una excelente muestra de cómo opera la desinformación oficial, en el marco de una campaña comunicacional empeñada en mostrar logros gubernamentales, en un ámbito en el cual no hay muchos.
El titular hace referencia a la supuesta entrega de viviendas en la Gran Misión Vivienda Venezuela. Según el titular se han beneficiado más de 5.000 familias en un lapso de cuatro meses. Un poco más abajo se habla de que el día de ayer, es decir el 22 de octubre, se entregaron más de mil viviendas en distintos puntos del país.
En primer lugar llama la atención que si algo así tuvo lugar, es decir la entrega de más de mil viviendas en una sola jornada, no haya sido ese precisamente el gran titular, pues eso demostraría un músculo gubernamental envidiable. Si se sigue leyendo la noticia, en realidad el hecho duro y puro que tuvo lugar fue la entrega de 265 viviendas en Montalbán y El Valle, ambas zonas de Caracas.
Eso queda reflejado dentro del texto de la noticia y así lo corrobora, por otra parte, la versión increíblemente más apegada a la realidad que presenta otro tabloide de inspiración gubernamental, el diario Vea. Es decir, el hecho fáctico que tuvo lugar fue la entrega de 265 viviendas, hecho por demás aplaudible, cosas así deberían suceder con mucho más frecuencia.
Sin embargo, la lectura de Correo del Orinoco desinforma, descontextualiza y sesga al lector. No es lo mismo hablar de un éxito oficial, que puede mostrar más de 5.000 beneficiados, a lo que en realidad ocurrió, los beneficiados son sólo 265 familias.
Casos como éste tienen lugar cotidianamente en la versión gubernamental de lo que ocurre en el país. Se nos presenta una nación alcanzando metas, cuando en realidad en algunas áreas (vivienda, inseguridad, desempleo, calidad del empleo) Venezuela sufre serios retrocesos y pese a la enorme riqueza petrolera de la última década, los resultados reales, tangibles, son más bien pobres. En alguna oportunidad hemos sostenido que este gobierno parece más preocupado en cuidar sus apariencias que en efectivamente hacer un buen gobierno.
Hoy la estrategia comunicacional oficial, con inversión alta de recursos, parece empeñada en demostrarnos la efectividad a la hora de construir casas, más allá de que las viviendas se hagan realmente. La guerra comunicacional no se libra en el campo de las realidades, sino en el terreno de las percepciones, eso parece saberlo muy bien el gobierno.
LEOCENIS EN LIBERTAD
La presión pública que se manifestó por varias vías, incluso con el llamado de algunas organizaciones internacionales, tuvo su efecto y así pudo quedar en libertad el periodista Leocenis García. El editor del semanario 6to Poder será juzgado en libertad por una serie de "delitos de opinión" que de ninguna manera deberían implicar prisión, al menos en un sistema democrático.
Aplaudimos la entereza de Leocenis, que también se lanzó a una huelga de hambre, que finalmente catapultó su caso nuevamente a la arena pública. Sin embargo, aunque el periodista recuperó su libertad, su libertad de expresión seguirá seriamente restringida. Tienen prohibido hablar sobre su caso y no puede asistir a manifestaciones públicas.