Artes
El cine es un bolero
El amor no correspondido es el tema de la ópera prima de la realizadora Carmen Roa, titulada Amorcito corazón
L a canción Amorcito co- razón, un icono de la cultura popular latinoamericana, inspiró a la cineasta venezolana Carmen Roa a escribir y dirigir su ópera prima, una comedia romántica que rinde tributo a la música de los años 40, en especial al bolero. La película, que lleva el mismo nombre del tema compuesto por los mexicanos Pedro de Urdimalas y Manuel Esperón, se estrenará el próximo 12 de febrero en las salas nacionales.
Roa define a la cinta Amorcito corazón como "una película intimista, una `comedia- bolero’ con un componente dramático alto. La historia transcurre alrededor del Día de los Enamorados, y por eso decidimos estrenarla cerca de esa fecha", comenta la cineasta.
En el filme, la orgullosa reportera de televisión Amanda Herrera encarnada por Elaiza Gil es abandonada por su amante Felipe interpretado por Reinaldo José Pérez en la víspera del Día de los Enamorados.
La razón es que el hombre se ha enterado del embarazo de su esposa Dalila representada por Norelys Rodríguez y ha decidido darle una nueva oportunidad a su matrimonio.
El propósito de Roa era contar una historia de amor no correspondido. "Es un punto que me ha interesado siempre explorar: lo que la ilusión del amor vuelve capaces de hacer a los seres humanos y los conflictos internos que mueve el amor en los personajes", comenta.
Para la realizadora, Amorcito corazón tiene una estructura distinta a la comedia romántica tradicional, que usualmente se basa en las pruebas que sufre la pareja protagónica para que sus integrantes acepten finalmente que están destinados a estar juntos. "En Amorcito corazón no hay pruebas para el amor compartido, sino para la protagonista que tiene un amor imposible y lo que esa ilusión hace aflorar en ella", dice.
Cuenta Roa que la primera idea que le vino a la mente para hacer la producción fue precisamente el título: Amorcito corazón. En su mente, no lo concebía exclusivamente como un bolero mexicano interpretado por Pedro Infante en una película llamada Nosotros los pobres, de los años 40. "Me pareció que sería un título muy bueno para una película.
Luego me vino a la cabeza el personaje de Lolo, interpretado por José Luis Useche. Después comencé a imaginarme a Amanda.
Así que dejé el proyecto que estaba escribiendo y me concentré en esta película".
Su proyecto ganó el concurso de desarrollo de guión del Centro Nacional Autónomo de Cinematografía (CNAC) en 2004, entre que financió el 75% de la producción, junto a Xenon Films y Adolfo López Sojo. El presupuesto fue de 2.800.000 bolívares fuertes.
Las expectativas de Roa con la película van más allá de lo material: la taquilla. "Me encantaría que llegara a mucho público. No pienso en dinero sino en gente.
Generalmente se dice que el cine comercial que se traduce como `cine que le gusta a la gente’ y el cine de autor se oponen. Mi película es de autor. Es tan de autor que hasta el concepto del afiche lo hice, dibujé la película plano por plano, escribí con Aquiles Báez dos boleros, pero sin embargo quiero que guste. Debería acabarse esa discusión polarizada entre lo autoral y lo comercial.
Hay buenas películas y malas películas".
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