TAL CUAL MIÉRCOLES 19 DE SEPTIEMBRE DE 2001

CIUDAD

¿Cuánto se requiere para eliminar a un mosquito patas blancas?

Aunque velada, sigue la polémica entre el Ministerio de Salud y la gobernación del estado Miranda a propósito de los criterios técnicos usados en la campaña contra el dengue

Vilma Pacheco: "Miranda siempre ha sido un problema en acatar normativas"
Felipe Amilibia/TalCual

Noelba López: "Quizás se cometieron errores a un nivel regional, y probablemente es más fácil poner las culpas en otro lugar"

Domingo Parababí es el director de Malariología y Saneamiento Ambiental del estado Miranda, y fue quien informó al gobernador Enrique Mendoza de supuestas irregularidades en los productos usados para matar a los mosquitos transmisores del dengue, en agosto pasado. Fue a partir de allí que el gobernador ofreció las famosas declaraciones que originaron aquel enfrentamiento con la ministra María de Lourdes Urbaneja.

Tras la tormenta, regresó la calma. Y en esa calma desearían seguir muchos, incluso el mismo Parababí, quien luego de advertir que no quería alborotar nuevamente el avispero, aclaró que el problema tuvo su raíz en instrucciones distintas sobre las concentraciones que deben usarse para que las fumigaciones sean efectivas, y que fueron enviadas desde la dirección de Vigilancia Epidemiológica a su oficina.

Según afirmó a TalCual, en Aragua estaban usando una concentración distinta, y más alta, que la utilizada en todo el país desde 1996. Ello pudo haber generado un efecto muy peligroso, parecido a lo que ocurre en un edificio cuando se fumiga un apartamento y las cucarachas inundan a sus vecinos. Con la concentración planteada en el "cuadro" (cuerpo de instrucciones para el uso del insecticida) entregado por el ministerio en 1996, los mosquitos ya resistentes a la antigua dosis (debido a que en otro estado se aplicaban concentraciones más elevadas) simplemente quedaban "mareados", como dijo el gobernador Mendoza en sus polémicas declaraciones.

Todo esto lo supo Parababí luego de recibir un fax desde la dirección de Vigilancia Epidemiológica, con la supuesta dosis que se estaba aplicando en Aragua. "¿En qué consiste la diferencia? Imagínate una paila de malathion que tiene 20 litros de insecticida, y yo necesito echarle una paila de esas a un tanque de 400 litros, en el que colocas 380 de gasoil, para preparar la dosis. Con la nueva tabla ahora son 30 litros de malathion y 370 de gasoil".

Ahora, en su estado aplican la nueva dosis, y se está comenzando a controlar la situación.

MSDS: las fallas son de Miranda

Sobre este asunto, Vilma Pacheco, directora de Salud Ambiental del Ministerio de Sanidad y Desarrollo Social, aseguró a TalCual que la concentración adecuada es la que existe desde 1996, que es el cuadro oficial que se aplica en todos los estados del país. "Probablemente en Miranda han estado aplicando incorrectamente la dosis, y ahora sí la están aplicando bien", afirmó, tras apuntar que en ese estado han tenido dificultades para acatar la normativa, hay poca supervisión a las cuadrillas y no hacen las fumigaciones en los horarios correctos.

Parababí afirma que el nuevo cuadro, utilizado en Aragua y ahora en Miranda, probablemente sea resultado de un error, como consecuencia del desorden que ha creado la reestructuración que se realiza en la dirección de Malariología. Noelba López, directora de Epidemiología del MSDS, afirmó en este sentido que en toda América Latina ocurre un proceso de cambio parecido al que tiene lugar en Venezuela, y que este es el camino lógico de modernización de la institución. "El modo vertical y centralista en el que trabajaban no se adecua a la actual realidad del país. Con el desarrollo de las regiones, se empezó a descentralizar también Malariología", explicó, tras afirmar que no es un cambio fácil, porque va en contra de lo que tradicionalmente se ha hecho en ese campo. Y aunque se siguen despachando normas técnicas desde el ente central, las regiones son autónomas.

Vilma Pacheco aclara que hay resistencia al cambio porque Malariología tenía equipos, recursos e infraestructura física, y los empleados recibían jugosos viáticos por trasladarse a las regiones apartadas. Los cambios transmiten la sensación de que el ente se debilita, pero en realidad lo que ocurre es la integración a los gobiernos regionales, y la adecuación a los nuevos tiempos.

Gobierno no escucha consejos

La preocupación de la Federación Médica de Venezuela (FMV) ante el aumento de la epidemia del dengue, sigue latente. El presidente, Douglas León Natera, denunció ayer el hecho de que el 75 por ciento de las escuelas del país no abrieron sus aulas por la falta de fumigación.

Natera expuso que no se implementaron las políticas necesarias advertidas por ellos, desde hace tres semanas, para acabar con la eliminación de los criaderos de zancudos en los centros educativos.

Dijo que la FVM ha estado llamando la atención desde que explotó la epidemia, y "el Gobierno no ha hecho caso a ninguna de las recomendaciones", entre ellas, declarar la emergencia sanitaria.

Por cierto que la Federación Médica siempre ha insistido en tal emergencia, y el Ministerio de Sanidad continúa rechazando esa posibilidad por no considerarla prudente. Natera expuso que las cifras de dengue van en aumento: los 64 mil casos diagnosticados hasta la semana 36 podrían llegar a 50 mil en la semana 37, según los números publicados por el despacho de María Lourdes Urbaneja hasta la fecha de hoy.

HFS

 
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