TAL CUAL LUNES 19 DE MARZO DE 2001

CULTURA

Fundarte con dedo acusador

Su presidente, Oscar Acosta arremete contra pompas y clientelismos pasados y promete que en 6 meses 22 parroquias se beneficiarán de sus programas

Auditoría en mano, el presidente de Fundarte, Oscar Acosta, acusó a la gestión de Esteban Araujo y Abel Ibarra de haber causado posibles daños patrimoniales a Fundarte.
Oscar Acosta: "Aquí no había un inventario del fondo editorial..."

Oscar Acosta es un presidente atípico. Mientras la fotógrafa y yo esperábamos en la antesala donde empezaban sus labores del día unas cinco ¿secretarias?, de pronto, un muchacho se asomó por la puerta del jefe mayor, nos miró casi sin curiosidad, y volvió a internarse en la oficina. Nada, ya es una práctica de esta gestión cultural que los funcionarios a ser entrevistados se hagan acompañar por un asistente sin voz ni voto, grabador y libreta de notas en mano. "Ese debe ser el de hoy", pensé. Pero no.

El muchacho resultó ser Oscar Acosta, egresado de la Escuela Nacional de Artes Escénicas César Rengifo, docente en varios centros de formación teatral y presidente de Fundarte desde el 15 de septiembre del año pasado.

Sobre viejas políticas eventistas

"Cuando llegamos acá, encontramos una cantidad de vicios acumulados producto de los diferentes cambios que desarticuladamente impusieron las administraciones anteriores", nos dice con su voz pausada. Es un hombre preocupado que no obstante, no parece tener prisa.

"Ya se comenzó a hacer un diagnóstico con el concurso de algunos asesores externos", acota para puntualizar que "hay que generar un plan intenso de formación del personal de Fundarte porque gran parte de ese personal llegó por la vía del clientelismo político. Tenemos 150 personas y por supuesto, si tienes un montón de secretarias que no están formadas para realizar sus labores, sino que entraron por alguna recomendación, eso te entraba el procedimiento administrativo. Es necesaria una sinceración de la nómina de tal modo que, gran parte de los recursos que se le destinan, sean redirigidos a los planes culturales de las parroquias del municipio."

-¿Con cuáles recursos cuenta?

-Con 4 mil 600 millones, aproximadamente el 2% de lo que recauda el Servicio Unico Municipal de Administración Tributaria (SUMAT)".

-¿En qué se invertirá ese presupuesto?

-Hay 16 programas que fundamentalmente van dirigidos a las comunidades de Caracas. Queremos reactivar el movimiento cultural comunitario del Municipio porque durante los últimos 4 años fue una franja de la población que estuvo absolutamente desatendida en los planes de Fundarte. Fundarte se ocupó de una política eventista, pomposa, de tomar plazas y hacer grandes eventos que no es un trabajo que genera organización y nuevos valores culturales.

-¿Contamos con un movimiento cultural organizado en las parroquias para dirigirle esos recursos? -Son 22 parroquias y no hay ninguna planificación burocrática que te permita determinar cuántos grupos son, cuáles son sus necesidades, pero hemos realizado 15 encuentros parroquiales.

Prioridades y acusaciones

-¿Por qué se ha desdibujado el fondo editorial de Fundarte? -El fondo tuvo una época de buen posicionamiento. No te puedo hablar de fechas, pero se publicó El día que me quieras, de Cabrujas; también la Serie 25 (templos, mariposas, etc.) que tiene mucha demanda. Ahora, ¿por qué se va desdibujando? Porque los directivos de acá publicaron a su arbitrio, basados en criterios de amiguismo y compadrazgo. Aquí no se ha publicado una historia del teatro en Caracas, una historia de la música en Caracas, y eso es identidad cultural.

-¿Cuál es la gestión que está acusando? -Me refiero a las gestiones de Esteban Araujo y Abel Ibarra. La auditoría que se le hizo indica que se dejaban libros en consignación y nunca se recogían las ganancias; aquí no había un inventario del fondo editorial. Además encontramos el Teatro Nacional en ruinas; en la gestión hubo traslado de partidas no autorizado; cantidad de actividades realizadas que no tienen registro de comprobación.

-¿Emprenderá acciones legales?

-Para eso entregamos el informe en la Contraloría y en la Fiscalía; para nosotros es muy importante establecer responsabilidades porque el daño patrimonial es bastante grande.

-Entre 1993 y 1996, Fundarte impulsó una amplia reflexión sobre el tema de la ciudad, vía conferencias, vía edición de libros, vía cátedras, que en algún momento hasta permitió la visita de grandes personalidades. ¿Qué hay de ese programa?

-Este año vamos a comenzar esa línea de trabajo con la publicación de algunos libros que tienen que ver con la historia de las parroquias. Yo recuerdo el programa que tú mencionas, comprendo que es importante porque genera un espacio reflexivo que hace mucha falta en esta ciudad, sin embargo no es nuestra prioridad en este momento; estamos pensando en las urgencias. El momento social que vivimos es nuestro norte.

Impactos y sinsentidos

-¿Cuándo se concretarán los planes, cuándo habrá una política editorial en marcha, una vinculación plena con las comunidades?

-Lo que pasa es que todavía estamos funcionando con el dozavo de agosto, es verdaderamente un milagro. Aquí no se ha pagado nada. Hay una depresión en la recaudación del cuatrimestre del 2000.

-¿Y qué sentido tienen estas instituciones si solamente pueden pagar nómina?

-Ningún sentido. Pero no pasan de seis meses para concretar esos planes, se pueden ver ya.

-Se difunden poco.

-Sabes lo que pasa, compañera, que eso no tiene impacto mediático. Sting en la plaza Caracas sí tiene impacto, pero tú realizas quince encuentros en las parroquias y nadie habla de eso en los medios. ¿Qué le importa a los medios una asamblea en San Agustín? Es una labor casi anónima. Umberto Eco tiene impacto, no así el trabajo comunitario.

Para despedirnos, Acosta se permite una broma. Me informa que en la serie de los 25 dedicarán una edición a 25 periodistas. "Hay muchos más, dice, pero no todos son buenos". "Pasa lo mismo en todas, todas las áreas, ¿no?", le respondo y le dejo ahí, en su bunker, con su guayabera azul desteñida y sus ilusiones.

  • ¿Puras promesas?
    La gestión de Oscar Acosta se ha propuesto cumplir con 16 programas que deben estar en marcha a mediados de año. El mismo los resumió:
  • Promoción de redes de medios de comunicación comunitarias en las parroquias. La idea es establecer emisoras de radio y periódicos y generar por lo menos 15 videoclubes. Con la televisora comunitaria de Catia vamos a generar programas de comunicación alternativa.

  • Elaborar un anteproyecto de actualización de la ordenanza para el sector cultura, no sólo en lo que corresponde a Fundarte sino a la cultura en general.

  • Edición de libros y manuales en formación para las artes generados por la misma comunidad para preservar sus propios valores y orientar las vocaciones artísticas del lugar. Es una tarea titánica porque en el Municipio Libertador hay unos 1.700 barrios y el espectro que podemos cubrir es limitado.

  • "Un niño y una sonrisa", dirigido a los niños hospitalizados. Hay que atender esas minorías.

  • Organización de eventos culturales con comunidades de origen extranjero. Caracas es una ciudad de naciones, hay minorías de chinos, colombianos, ecuatorianos, etc., y ellos han incorporado sus valores al acerbo cultural caraqueño.

  • Promoción de las grandes fiestas tradicionales: Carnaval, Semana Santa, Navidad. Queremos rehacer esas actividades con la incorporación activa de las comunidades. Estamos buscando la forma de trascender el carácter eventual que se le da a esas grandes festividades.

  • Uso de los espacios abiertos para el disfrute del arte. Te pongo el ejemplo de Los Caobos, el Parque del Oeste, El Calvario, sitios de paseo en los que hasta ahora no ha existido una oferta cultural. Ya hay programas permanentes en el casco histórico y en Sabana Grande. Lo hacemos en conjunto con las comunidades. Los malandros son de los mismos barrios pero se les puede incorporar.

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