CARACAS, sábado 19 de abril, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Con la mano en el pecho | 01/09/2013 | 2 Comentarios
¿Tenemos democracia?
El interrogante frecuente sobre si tenemos o no democracia en Venezuela, nos conduce a un debate muy escabroso, en lo que respecta a cual debe ser el comportamiento de las fuerzas democráticas y en particular la de sus dirigentes. Si no hay democracia, se esta incumpliendo la Constitución
ARNOLDO JOSÉ GABALDON
Policías
0 2a

El interrogante frecuente sobre si tenemos o no democracia en Venezuela, nos conduce a un debate muy escabroso, en lo que respecta a cual debe ser el comportamiento de las fuerzas democráticas y en particular la de sus dirigentes. Si no hay democracia, se esta incumpliendo la Constitución. Tan simple como eso. ¿Cuales son entonces las estrategias y tácticas que conviene seguir para modificar esa situación? La experiencia frente a condiciones similares muestra que no hay una "hoja de ruta" única.

Existen variedad de circunstancias o factores objetivos que determinan cual es el mejor camino a seguir en cada situación. En nuestro caso, la MUD ha formulado una estrategia apegada al accionar pacífico y democrático, a través de la cual aspira generar los cambios necesarios para retornar a un curso de progreso acorde con las pautas constitucionales. Dicha estrategia privilegia la participación electoral, pero considera además otras formas cívicas de lucha, que son también legales.

Uno de los mayores retos que tiene la dirigencia política de la oposición actualmente, es su creatividad en cuanto a la concepción e instrumentación de estas últimas formas de lucha o tácticas, para que ellas sean lo más eficaces para alcanzar el poder.

La legitimidad de una democracia, como tantas veces se ha expuesto, la determinan una serie de factores. Obviamente, desde la perspectiva formal, su origen, esto es que sus autoridades sean electas a través de una decisión popular mayoritaria, pero además es de suma importancia su desempeño, medido mediante diferentes parámetros, en lo posible cuantificables. Dichos parámetros ayudan, a si mismo, a ponderar la calidad de las democracias.

Al contrario de lo que es una creencia generalizada, el que exista una democracia no es una cuestión de positivo o negativo. En America Latina hemos avanzado mucho durante las últimas décadas en lo que respecta al establecimiento de gobiernos electos democráticamente. Pero entre la gama de situaciones que se han conformado, hay democracias absolutamente precarias o de "medio pelo" hasta otras de funcionamiento más aceptable.

Un estudio valioso sobre la calidad de las democracias en America Latina, es el realizado por la Fundación Konrad Adenauer y Polilat (2012), bajo el titulo de Índice de Desarrollo Democrático.En el se clasifican los sistemas democráticos del subcontinente de acuerdo a las siguientes categorías: alto desarrollo, desarrollo medio, bajo desarrollo y desarrollo mínimo.

Para efectuar dicha clasificación se estudiaron en cada país las siguientes dimensiones, con sus correspondientes conjuntos de indicadores: (a) Legalidad del régimen democrático, como atributo formal; (b) Respeto de los derechos políticos y libertades civiles; (c) Calidad institucional y eficiencia política y (d) Ejercicio de poder efectivo para gobernar.

Dentro del amplio arsenal estadístico obtenido a través del estudio y el cuerpo de consideraciones y resultados, nos parece conveniente destacar los siguientes. En la categoría de alto desarrollo democrático solo aparecen: Costa Rica, Chile y Uruguay. Con la calificación de desarrollo democrático mínimo, en el otro extremo de la escala, están presentes: Bolivia, Guatemala, Republica Dominicana, Nicaragua, Ecuador y Venezuela, en ese orden de ponderación. De paso, cualquier relación con el ALBA es mera coincidencia.

El caso de Venezuela es patético. Obtiene una calificación en cuanto al desempeño de su democracia que la ubica en el último lugar dentro de la región. Es más, comparada con el mismo estudio realizado en el 2011 se señala que nuestro país "vuelve a caer igual que los dos años anteriores". En otras palabras, vamos en caída libre en lo que se refiere a la perdida de la democracia.

Esta información a su vez es corroborada por: The Economist Intelligence Unit, en su estudio Democracy 2012, donde se califican 167 países, según las categorías de democracias plenas, democracias fallas, regimenes híbridos y regimenes autoritarios. Según dicho estudio, nuestro régimen es calificado de hibrido, describiéndose este termino como: "aquel donde las elecciones tienen múltiples irregularidades que impiden que sean libres y justas. Son comunes las presiones del gobierno sobre los candidatos y partidos.

Las debilidades serias son mas frecuentes que en las "democracias fallas", en cuanto a cultura política, funcionamiento del gobierno y participación política. La corrupción es rampante y el estado de derecho es débil. La sociedad civil es también débil. Típicamente se arremete contra los periodistas y la judicatura no es independiente". Bastante bien tipificada esta nuestra situación.

Estas lamentables conclusiones nos retrotraen al interrogante que encabeza este artículo. ¿Tenemos todavía democracia en Venezuela? Hágase usted mismo esta pregunta y respóndala, pero cualquiera que sea su respuesta no deje de ir a votar el 8 de diciembre.

 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas