CARACAS, sábado 30 de agosto, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Distopías | 28/04/2013 | 1 Comentarios
El bosque que avanza
Macbeth, que hasta ese momento no es más que el equivalente shakesperiano de un teniente coronel de paracaidistas, regresa victorioso de una batalla y se dirige a presentar sus respetos al rey. En medio de un páramo y de noche, le salen al paso unas brujas. Las brujas vaticinan que Macbeth llegará a ser rey...
IBSEN MARTÍNEZ
Macbeth
0 1a

1 De pésimo gusto, ciertamente, eso de citarse a sí mismo. Deja ver un odioso regodeo en uno mismo. Es una reprensible manera de hacer presente algo parecido a la egolatría. Dicho lo cual, le invito a (re)leer lo que, en ocasión de las elecciones primarias de la oposición, convocadas por la MUD, publiqué en otro medio de prensa.

Creo que, cambiando lo que haya que cambiar en punto a momento y circunstancia, con algún que otro comentario entre corchetes, mi bagatela de hace mucho más de un año engasta muy bien en la hora presente. Ahí les va:

2 Todo el mundo sabe que la pieza que Shakespeare estrenó probablemente en 1611, está basada libremente en la vida y hechos de un histórico y célebre rey escocés que gobernó las tierras altas entre 1040 y 1057.

La crítica coincide conmigo desde siempre en que el Macbeth de Shakespeare es una de las más estremecedoras narraciones en torno a la ambición de poder y la desmesura que enceguece y conduce a la perdición.

Este artículo se ocupa de Chávez (aquí puede el elector poner "del chavismo sin Chávez") y de lo que con seguridad turba el ánimo del (hijo del) pupilo de Fidel Castro, pero el lector será indulgente conmigo si, llevado quizá por una deformación profesional, le atornillo primero un comentario al cuarto acto de la tragedia Macbeth.

Gran parte de Macbeth, la obra teatral, transcurre en brumosos páramos escoceses batidos por el viento y en umbríos castillos, escenarios todos estos muy propicios a la aparición de fantasmas. Esto último, en verdad, no tiene nada de extraño porque es notorio que Escocia es la patria de los fantasmas. En consecuencia, en la obra, a cada rato aparecen brujas y fantasmas.

Al comenzar la acción de la pieza, Macbeth, que hasta ese momento no es más que el equivalente shakesperiano de un teniente coronel de paracaidistas, regresa victorioso de una batalla y se dirige a presentar sus respetos al rey.

En medio de un páramo y de noche, le salen al paso unas brujas. Las brujas vaticinan que Macbeth llegará a ser rey. Como no hay nada en su vida que le haga pensar que ello esté a su alcance, Macbeth no les cree y sigue su camino.

Pero ya va "picado de culebra". Por eso cabalga intrigado, confuso, estremecido por el dramatismo del vaticinio. El vaticinio, por supuesto, es bastante enredado y se presta a todo tipo de especulaciones de doble vía. Bruja que no hable enredado no es bruja.

Sin embargo, el vaticinio se cumple al pie de la letra y, a partir de ese momento, Macbeth "no pela" un espectro, un presagio o un augurio, no importa cuán enredado venga. En el proceso, Macbeth se hace dueño del reino a costa de atropellar los derechos sucesorales de medio mundo, de muchas traiciones y asesinatos.

Se convierte en el propio hijo de puta heavy duty, sanguinario y artero, y esto último se explica porque, como se sabe, detrás de cada coño de madre, hay una mujer, en este caso la perversa Lady Macbeth.

De modo que, entre una esposa que no hace sino darle casquillo para que mate a sus amigos, y los espectros agoreros que se le aparecen a cada rato, Macbeth se encumbra en el poder, se va ensoberbeciendo y, como suele pesar, termina creyéndose la gran vaina; se jura invencible.

Llegados aquí, dejen que les cuente lo que pasa en el cuarto acto, para mí, el más emocionante de la insuperable obra de Bill Shakespeare.

3 Para cuando comienza el cuarto acto, los adversarios de Macbeth, los candidatos a que el déspota (el régimen, los hijos de Chávez, etc) los convierta en escabeche, han decidido que no se lo calan más y han comenzado a organizarse.

Macbeth se ríe de las noticias de que se han federado exitosamente para ir contra él. Los desprecia. Los cree pequeños y desunidos. Jamás van a poder con Macbeth, el papá de los helados. Cuenta ciegamente con el vaticinio que le ha dicho un espectro. El espectro se le aparece poco antes de las elecciones primarias.

Macbeth, que a esas alturas, después de haber "pulverizado", ¿como diría Chávez?, a la mitad del elenco, ya no le tiene miedo a los espectros, les pregunta, por todo el cañón, cuánto va a durar en el poder.

Ahora bien, Shakespeare solía recurrir alternativamente a la prosa y al verso. El espectro habla en verso, pero no alejandrino, sino relancino. Y el espectro le dice: "Macbeth seguirá invicto y con ventura si el gran bosque de Birnam no se mueve y, subiendo, a luchar con él se atreve en Dunsinane, allá en la misma altura".

No me la quiero dar de viajado, pero una vez fui a Escocia y, aficionado al teatro al fin, peregriné a la colina de Dunsinane, a pocas millas de Perth, donde es fama estuvo el castillo de Macbeth. Hoy lo que hay es un piedrero y un pub donde venden souvenirs. Muy decepcionante la excursión; ni se molesten en ir.

Eso sí, en toda la pata del cerro de Dunsinane hay un bosque sumamente espeso y neblinoso: es el bosque de Birnam del que habla el espectro.

Macbeth se dice: "Un bosque es un bosque. ¿Cómo puede moverse un bosque? El bosque de Birnam jamás se moverá de su sitio. Yo tampoco del mío. Se jodieron todos conmigo".

Sólo que los adversarios de Macbeth, que después de mucho tiempo, se han puesto las pilas, saben del vaticinio y deciden ponerlo a jugar a favor de ellos. En consecuencia, se disfrazan de árboles: se disfrazan de bosque de Birnam.

Para ello talan el bosque parcialmente y, camuflándose con las copas de los árboles talados, se mueven despaciiiiiito, pelo a pelo, colina arriba. Cada vez que Macbeth se asoma por las murallas, ve el bosque allá abajo. Y como los adversarios se mueven sin prisas, no advierte que el bosque se ha puesto en movimiento.

Cuando se da cuenta de que los tiene encima, ya es muy tarde, no sólo para incautar los cuadernos electorales, sino para hacer nada de provecho que evite su catastrófica derrota.

El jefe de sus adversarios, un tipo al que Macbeth ha menospreciado durante toda la obra, es un personaje que habla poco y se llama Macduff.

Macduff Capriles Radonski.

Notas anteriores en Distopías
Citgo
24/08/2014
I remember Citgo
Para cuando fui a verlo en Tulsa, Mandini estaba como quien dice, en círculo de espera, "haciendo swing", antes de ser designado por pocos meses, presidente de Pdvsa. El tipo que realmente cortaba el bacalao en Citgo era un vicepresidente ejecutivo gringo, de visible ancestro cherokee llamado, nunca lo olvido, Dave Tippeconick.
Zumaque
17/08/2014
¿100 años ya?
Estos 100 años hacen de nosotros uno de los petroestados más antiguos del planeta. El mismo que hoy hace lo que cualquier pulpero sabe que es camino más corto y seguro a la bancarrota: vender activos para pagar gastos fijos
Primavera Arabe
10/08/2014
Erradas creencias
El poder, sostiene Moisés Naim, se ha tornado cada vez más fácil de obtener para muchos más... y, cada vez, más difícil de retener. Esto es solo parte de los que Naím quiere significar con su concepto de "decadencia del poder". Tal concepto es la nuez de su libro "El fin del poder"
Breaking Bad
02/08/2014
El Pollo y Mr Fring
El señor Fring no dejaría al "Pollo" Carvajal, un sujeto probadamente incapaz de borrar las huellas de los muchos crímenes que abultan su prontuario, limpiar el piso de ninguno de sus locales de comida rápida. Claro, el señor Fring no es pelele del G2 ni rehén del cártel de los narcogenerales. El señor Fring se respeta a sí mismo
Maduro
28/07/2014
Un congreso para Maduro
Todo el acento propagandista de las autoridades del congreso chavista está puesto en dramatizar la designación de Nicolás Maduro como Presidente del partido, en tanto que heredero y profundizador del "legado de Chávez
Jorge Giordani
24/07/2014
Las venas de Giordani
Como ministro de Planificación y Finanzas de Hugo Chávez durante doce años, no hubo disparate financiero ni despilfarro "altermundista" que no llevasen el nihil obstat de monseñor Giordani
Eduardo Galeano
22/06/2014
Imaginería económica
El mexicano Gabriel Zaid, al discurrir sobre el papel de los intelectuales en "la región más transparente", brindó una definición. La verdad, no abunda en América Latina el tipo de intelectual público que ejerza discernible influencia en la toma de decisiones por quienes tienen la sartén cogida por el mango, y menos en lo que atañe a políticas económicas
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas