Todos los gobiernos cuando suben los precios del petróleo se endeudan más. Somos vulnerables a los ingresos del crudo y debe limitarse la discrecionalidad en la política petrolera. Académicos proponen nuevo uso de la renta de hidrocarburos en el libro Petróleo como instrumento del Progreso
El libro Petróleo como instrumento del Progreso, escrito a cuatro manos por el académico del IESA Luis Roberto Rodríguez y su hijo Pedro Luis Rodríguez, con más de 120 bibliografías y consultas de autores y de instituciones especializadas, es una referencia documental prodigiosa.
Consideran que Venezuela con los grandes recursos seguirá siendo un país petrolero, no obstante haber estado caracterizada por altibajos de precios y los gobiernos no han sabido prevenir y administrar estas situaciones para los ciclos bajos, que es una de las características del negocio petrolero.
Insisten que Venezuela a diferencia de otros países ha desaprovechado las coyunturas favorables de precios y desde los embargos petroleros de 1973 y 1978, y fechas posteriores que fueron sucesos políticos, no han sido previsores. Los mismos errores los cometieron Carlos Andrés Pérez, Luis Herrera Campíns y más que nadie la actual administración, que ha recibido la bonanza de las bonanzas, más de 450.000 millones de dólares de divisas por exportaciones de hidrocarburos.
Los tres presidentes, desde la Gran Venezuela de CAP, Luis Herrera Campíns, y Hugo Chávez Frías con la Siembra Petrolera, han caído en grandes endeudamientos, cuando abundaban los ingresos por divisas. Es como si hubiera un "librito" de consejos en Miraflores, que recomendara, "cuando venga un boom de precios, pida más".
Señalan dos períodos claramente diferenciados. Después de 1974, no sólo nos fue peor, sino mucho más que el promedio regional. El plan Siembra Petrolera del 2012 al 2018 prevé duplicar la producción y para ese plan requiere de inversiones de 265.000 millones de dólares, que representa el 84% del PIB de 2001.
NO SE HA PODIDO
¿Cómo lograr atraer la inversión necesaria para materializar esta meta? ¿Cómo convertir al sector petrolero en algo más que un generador de renta? Luis Roberto y Pedro Luis Rodríguez son certeros en la apreciación, porque desde 2005 que se anunció el plan siembra petrolera, no se ha logrado atraer inversionistas de grueso calibre para hacerlo realidad. Han pasado 8 años y se desaprovechó. Por hacer una sola observación, en los seis primeros meses del 2008 los precios en el mercado mundial llegaron en julio de ese año a precios de 143 dólares el barril, y el crudo venezolano de menor valor, llegó a cotizarse a 120 dólares el barril.
Además, como Pdvsa mantiene una participación accionaria mayoritaria del 60% debe aportar al socio minoritario del 40%, la gigantesca infraestructura mayor que la que se hizo en Puerto Ordaz, para el desarrollo de las industrias básicas.
No se han iniciado las obras de ferrocarriles, caminos y carreteras, terminales como el de Araya, puertos en el río Orinoco, cinco mejoradores y fabricar en una zona despoblada como el área de la Faja del Orinoco, varias ciudades nuevas para albergar los miles de nuevos trabajadores.
PROPUESTAS
Los autores lo ven en los siguientes términos, para que la industria petrolera estatal siembre el petróleo. El petróleo representa nuestra principal ventaja comparativa y más ahora, como dice el prologuista del libro Francisco J. Monaldi: "en estos momentos el petróleo constituye más del 96% de nuestras exportaciones, aun cuando nuestra producción petrolera ha venido declinando, y somos totalmente vulnerables a una caída de los precios".
Agregan que el petróleo debe entenderse como una industria del conocimiento y tiene encadenamientos positivos con otros sectores de la economía y el desarrollo del negocio petrolero como impulsor del sector no petrolero, mediante el desarrollo de un parque industrial conexo que promueva la agregación de valor, la generación de nuevas capacidades nacionales y la transferencia de nuevas tecnologías y mejores practicas a otros sectores de la economía.
Insisten en que históricamente se ha privilegiado la captura de la renta petrolera en detrimento del desarrollo del sector. En pocas palabras consideran que en lugar de considerarlo en la generación de renta, a la agregación de valor.
Rodríguez padre e hijo consideran que cualquier propuesta de política petrolera debe comprender los tres roles del Estado, como propietario del recurso natural, en representación de la Nación y su objetivo es maximizar la utilidad de la compañía estatal en el mediano y largo plazo y aumentar el bienestar de todos los venezolanos.
En el corto plazo estos objetivos pueden estar encontrados, magnificados por el ciclo electoral, y deben minimizar los conflictos de intereses y limitar la discrecionalidad del Estado en la ejecución de la política petrolera.
Consideran como cuestión medular, la creación de una Agencia Venezolana de Hidrocarburos (AVH), dotada de una personalidad jurídica, patrimonio propio e independiente del fisco nacional, para desarrollar una capacidad técnica independiente de Pdvsa, para apoyar las decisiones y los lineamientos de la política petrolera del Ministerio del Petróleo y la Minería, y actuar como regulador de Pdvsa y de otras operadoras tanto nacionales como extranjeras.