CARACAS, lunes 21 de abril, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Opinión | 13/02/2013
Persecución de película
El sur de California se convirtió en el escenario de la caza contra el expolicía llamado Christopher Dorner. Preocupa la ineptitud con la que actuaron los policías responsables de las balaceras contra inocentes. Ante los hechos, la primera reacción de la ciudadanía ha sido muy crítica contra la policía por su criminal actuación
SERGIO MUÑOZ BATA/ LOS ANGELES, EEUU
Persecución policíaca
0 0a

Despierto imaginándome sentado en el cine viendo por enésima ocasión Apocalypse Now, la película de Francis Ford Coppola que inmortalizó el amenazante sonido de las aspas de los helicópteros de combate. Unos minutos después siento la vibración en las paredes de mi recámara y me percato que el helicóptero está encima de mi casa. Son apenas las seis de la mañana del jueves y al ruido del helicóptero se suman las sirenas y los acelerados motores de las patrullas recorriendo las calles del vecindario.

Prendo la televisión para ver qué está pasando y me asombra la dimensión de un inusitado despliegue policíaco. Docenas de policías equipados con cascos y chalecos blindados se aprestan a combatir a un enemigo que aparentemente se mueve por todo el sur de California. Hacia el sur de Los Angeles, se movilizan los cuerpos policíacos de San Diego, Orange County, Redondo Beach y Torrance; hacia el este, los de Corona, Riverside, y Big Bear, la nevada montaña de Los Angeles donde en días más apacibles se practican los deportes invernales.

Aparece en la pantalla el vocero de la policía de Los Angeles y explica que todos los cuerpos policíacos han entrado en estado de alerta porque un peligroso y bien pertrechado expolicía llamado Christopher Dorner anda a la caza de sus antiguos compañeros de trabajo y de los familiares de estos. Ya se le señala como sospechoso de haber asesinado a la hija de un comandante y a su prometido.

Cambia la toma y ahora es un reportero en la ciudad de Corona relatando que hubo un enfrentamiento entre Dorner y dos policías locales que le habían reconocido y le perseguían. Imagino el duelo a balazos en plena calle y pienso en la balacera en la película Heat que tiene lugar en el centro de Los Angeles.

El jefe de la policía local explica que uno de sus policías fue herido, el otro salió ileso y el sospechoso logró escapar. A manera de justificación, señala que Dorner iba armado con fusiles de repetición como el que se utilizó en la reciente matanza de niños en Connecticut, mientras que sus policías le perseguían sin más armamento que sus pistolas reglamentarias. Unos minutos después, aparece en la pantalla el jefe de la policía de la cercana ciudad de Riverside, anunciando que dos de sus patrulleros, que esperaban en un alto, fueron arteramente emboscados por Dorner, quien se dio a la fuga, y que uno de los policías murió y el otro quedó gravemente herido.

DISPARA PRIMERO, PREGUNTA DESPUÉS
Continúo viendo el noticiero y reconozco una calle cercana a mi casa y me entero que la policía que resguardaba la casa de un comandante acababa de acribillar una camioneta tripulada por dos mujeres hispanas que repartían periódicos en esa calle al confundir su camioneta con la de Dorner a pesar de que esta era de otra marca, de otro color, con techo en vez de cama y con placas distintas.

Veo la camioneta y se me viene a la mente la imagen del coche de Bonnie y Clyde en la película del mismo nombre. Minutos después de este tiroteo se reporta que a unas cuadras de ahí, la policía ha embestido a un vehículo y disparado sus armas contra un joven que iba camino a la playa con su tabla para surfear en una camioneta que ni remotamente se parecía a la de Dorner.

Termina el día con un reportaje en la montaña de Big Bear, donde aparece incendiada la pick-up de Dorner, y se distingue a más de 100 policías que le siguen la pista en medio de una tormenta invernal que cubre de nieve la montaña y los pasos de Dorner.

Dorner fue removido de su puesto en el Departamento de Policía de Los Angeles en 2008, acusado de falsear un reporte sobre su supervisora. Su historial muestra que en más de una ocasión esa misma supervisora había reconvenido a Dorner por faltas al reglamento. En un errático manifiesto publicado en su página de Facebook, Dorner, quien es de raza negra, alega que su despido se debió al racismo imperante en el departamento.

Ante los hechos, la primera reacción de la ciudadanía ha sido muy crítica contra la policía por la criminal ineptitud con la que actuaron en las dos balaceras contra gente inocente. También ha habido quien, sin justificar las acciones criminales de Dorner, opina que el racismo que alguna vez fue rampante en ese cuerpo policíaco sigue vigente.

Juzgar desde fuera las causas de un despido es sumamente difícil porque no se cuenta con los elementos necesarios para emitir un juicio. Yo creo, sin embargo, que el departamento de policía ha cambiado mucho y le doy el beneficio de la duda a los dos mejores jefes policíacos que esta ciudad ha tenido, William Bratton, quien era el titular cuando Dorner fue despedido, y Charlie Beck, el actual jefe y quien ha revisado el caso a profundidad.

Pero me preocupa mucho la peligrosa ineptitud y la falta de serenidad con la que actuaron los policías responsables de las balaceras contra inocentes y el pánico que una sola persona les ha causado. Espero que esta lamentable experiencia les sirva para revisar a profundidad los procedimientos y la capacitación del personal encargado de proteger y servir a los ciudadanos de esta ciudad tan contagiada de Hollywood.

 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas