CARACAS, domingo 26 de abril, 2015
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Casi un país | 16/01/2013 | 1 Comentarios
Un asunto inmobiliario
Vencido el tiempo de espera del inquilino enfermo, y sin tener noticias suyas, la señora Venezuela acude a los tribunales con la idea de que le sea devuelta su casa, y es entonces cuando Venezuela descubre que está a punto de perder su propiedad. Un tribunal contaminado con las mismas ideas del teniente coronel que le invadió el Palacio de Miraflores, decide que doña Venezuela debe esperar el regreso del inquilino, para ver si le devuelve su residencia
ELIZABETH ARAUJO
Maduro
8 1a

No por conocida la historia deja de adquirir importancia en estos días. Ocurrió en febrero de 1999, cuando la señora Venezuela le cedió, en calidad de alquiler, el Palacio de Miraflores a Hugo Chávez, entusiasta teniente coronel que había llegado a la cumbre de la popularidad por su prédica contra la corrupción y sus promesas de llevar con buen tino su nuevo trabajo. No pasó ni un año, y ya los allegados de la señora Venezuela le previnieron de las verdaderas intenciones de su inquilino.

El hombre se estaba amparando en nuevas leyes y se valía del terror que imponían las movilizaciones de sus seguidores para quedarse un largo tiempo en la residencia. De modo que la propietaria de la vivienda terminó por aceptar los términos de los nuevos acuerdos que el muy hábil inquilino le añadía a la documentación original del contrato.

Con el tiempo, doña Venezuela buscó la manera legal pero infructuosa de echar al mañoso inquilino de su casa. De hecho, a su alrededor se repetían escenas semejantes, y hubo inclusive casos como el de una pareja de ancianos que debió vivir en el interior de su camioneta, estacionada frente al edificio donde residían, para presionar a una inquilina pasada de viva que, ayudada por un tribunal, se negaba a entregarle el apartamento.

Inspirado en esa filosofía de la justicia social que predicaba el teniente coronel, hubo también invasiones de fincas, ocupaciones de terrenos baldíos y expropiaciones de fábricas y edificios que terminaron en el abandono y el fracaso.

Como la vida no es más que una asimetría y nada es perfecto, cuando el inquilino mañoso se había olvidado del tema y montaba sus fiestas populares en los espacios de lo que consideraba ahora como "su residencia", de repente cae inexplicablemente enfermo y se ve obligado a abandonar la vivienda de la señora Venezuela, atendiendo a la urgencia de su curación.

 En su lugar, deja a un segundón quien, de tanto pasarlo junto al inquilino, terminó por adquirir sus mañas y pretende quedarse con la residencia, argumentando que el "propietario" le encomendó que se la cuidara.

Vencido el tiempo de espera del inquilino enfermo, y sin tener noticias suyas, la señora Venezuela acude a los tribunales con la idea de que le sea devuelta su casa, y es entonces cuando Venezuela descubre que está a punto de perder su propiedad.

Un tribunal contaminado con las mismas ideas del teniente coronel que le invadió el Palacio de Miraflores, decide que doña Venezuela debe esperar el regreso del inquilino, para ver si le devuelve su residencia.

"¿Por cuánto tiempo?", pregunta con ingenuidad Venezuela, y otra doña, la del tribunal, le responde que el tiempo que se tarde la recuperación del inquilino. La señora Venezuela se inquieta y pregunta angustiada: "¿Pero es muy grave lo que tiene? ¿Y si fallece y no regresa?".

La doña del tribunal se le queda mirando fijamente y con un tono de solemnidad donde no está ausente la franqueza, le confiesa: "La verdad es que no sé qué es lo que tiene... pero le digo una cosa, si eso último que me pregunta llegara suceder, ¿cómo vamos a hacer para desalojar al señor que su inquilino dejó al cuidado de la casa?"

Notas anteriores en Casi un país
Inseguridad
04/03/2015
Es el hampa, estúpido
En apenas dos meses del año, se han registrado 27 crímenes de funcionarios policiales de distintos organismos en la Gran Caracas. De todos los funcionarios asesinados hasta ahora 24 han caído víctimas del hampa. Y de esos, 15 por el robo de su arma de reglamento
Inseguridad
25/02/2015
Vecinos peligrosos
Gracias a ese acceso de demagogia demencial, que tuvo Hugo Chávez en los albores de su última campaña electoral, y al pingüe negocio que, según las denuncias, habría hecho Farruco Sesto como ministro de la destrucción socialista de Caracas, las mismas familias, beneficiarias de la Misión Vivienda, hoy se acuestan y se levantan bajo la sombra del miedo
Eva Golinger
18/02/2015
Eva, la CIA y TalCual
Hay todo un revuelo en las redes sociales del oficialismo desde que la gringa Eva Golinger anunció que hoy introducirá una demanda contra TalCual en un tribunal de Nueva York, ciudad donde cavó su trinchera para combatir al imperio y defender la revolución bolivariana
Maduro Farmatodo
04/02/2015
Misión saqueo
No hay ni habrá política económica coherente ni reglas de funcionamiento convincentes. El país está en menos del caos, con un mandatario que apenas acaba de aterrizar tras una extensa gira internacional de 24 días y sin un plan para tranquilizar no digo a la población, sino al ala radical de su partido. La misión saqueo se ha puesto en marcha, y no hará falta invocar otro Caracazo, porque sus protagonistas son, precisamente, los que deberían poner orden y han terminado por violar las normas
Medicamentos
28/01/2015
¿Tiene antialérgico?
¿a qué ministro le importa la dotación –no digo de pañales y champú– en las farmacias sino de acetaminofén, vitaminas para mujeres embarazadas, pastillas anticonceptivas, o Meticorten, de uso necesario para pacientes trasplantados? A ninguno. Hacen como Jaua y su niñera
Militares
21/01/2015
Porque me da la gana
Maduro se fue de viaje con su gente a recorrer varios países; no les informó a los venezolanos de la misión de su viaje; se hizo algunos selfies familiares en la Muralla China y regresara 12 días después, mientras los venezolanos –particularmente los chavistas más pobres– soportaban las humillantes horas de sol en una cola para conseguir margarina o “dos paquetes de papel tualé por personas, por favor”. Por eso José Vicente Rangel nos pide que seamos optimistas como él. José Vicente es revolucionario, y ya sabemos: la revolución no hace cola
escasez colas
14/01/2015
Cola o muerte
La imagen que se vive a diario de señoras agitadas, con brazos de pulpo, arreando bolsas de harina, aceite, pañales y margarina, me trae de golpe a la realidad nacional. Esa a la que Ernesto Villegas y demás enchufados se burlan con frases que pretenden ser graciosas
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas