CARACAS, lunes 15 de septiembre, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Cronicario | 16/01/2013
Frente de batalla
Vivir en Alepo, la capital económica de Siria, es desolador. Grises y negros tiñen el cielo y las paredes de grandes edificios cincelados de agujeros por la metralla. Es, posiblemente, uno de los barrios más castigados por la artillería del régimen sirio
ANTONIO PAMPLIEGA / El País (Madrid)
Alepo
0 0a

Los edificios lloran cascotes y derraman cristales sobre un suelo que ya no puede seguir tragando más escombros y más devastación, el panorama en Karmal Jabl, un barrio de Alepo, la capital económica de Siria, es desolador. Grises y negros tiñen el cielo y las paredes de grandes edificios cincelados de agujeros por la metralla. Es, posiblemente, uno de los barrios más castigados por la artillería del régimen sirio en la ciudad de Alepo. “Aquí han usado desde aviación hasta artillería pesada pasando por morteros, helicópteros y barriles de TNT”, comenta Abdalá, un activista sirio. El silencio es cercenado por el sonido del agua manando de las cañerías agujereadas por la metralla de los obuses.

“Algunos vecinos han regresado a sus casas, pero muy pocos. El barrio está completamente vacío; es lo más parecido a una ciudad fantasma”, afirma Abu Hasan, un joven miliciano que acompaña al periodista por varias de las calles de este distrito. “Hace semanas que los frentes están estáticos, no tenemos munición para lanzar ofensivas y ellos se dedican a bombardear esporádicamente nuestras posiciones. Pero en los últimos días apenas hemos intercambiado disparos. El invierno ha congelado la guerra…”, sentencia deteniéndose delante de un autobús rojo, y cuyas ventanas están hechas añicos, colocado en medio de una calle.

A 500 metros, en el barrio de Al Arqoob, la situación es incluso peor. Esqueletos de metal y piedra abiertos en canal y desparramados por la avenida. El Ejército Libre Sirio (ELS) ha dispuesto varios camiones de basura como improvisadas barricadas, además de un inmenso telar -lleno de pequeños agujeros de bala- de lado a lado de la calle para dificultar la visión de los francotiradores que el régimen tiene apostados en varios edificios de este distrito. Las balas chocan contra una pared cercana.. “Desde hace semanas no nos hemos movido del sitio, ni siquiera hemos disparado. Ellos disparan de vez en cuando, pero creo que lo hacen porque se aburren y porque quieren recordarnos que siguen estando allí”, comenta Ahmad, el más veterano de un grupo de soldados rebeldes que se calientan las manos callosas con una estufa que escupe amenazadoras llamas.

El pavimento de la principal calle de Asisa está embarrado por las últimas lluvias. Inmensos charcos han brotado gracias a los agujeros de los morteros. “Llevamos cinco meses en este lugar, es una posición estratégica porque desde aquí se tiene una visión perfecta de la carretera que une el aeropuerto con la ciudad. Es la única vía que tiene el régimen para mover suministros, munición y tropas a las zonas bajo su control”, afirma Abu Rasman, líder de la brigada Even Al-Hamua. “Si cortamos la carretera habremos condenado al régimen; pero es muy complicado porque han dispuesto tres puntos de control en la carretera con más de 500 soldados y media docena de carros blindados”, explica. El aeropuerto de Alepo se ha convertido en el termómetro que mide la batalla por la ciudad; el ganador dará un paso importante por la victoria final.

De vuelta al corazón de la ciudad, en el distrito de Amariya los rebeldes han conseguido avanzar posiciones. Aunque el estado del barrio es apocalíptico. Si quedan más de una docena de casas en pie, es un milagro. Edificios completamente hundidos y esparcidos por las aceras. Barricadas y sacos terreros por doquier son testigos mudos de uno de los frentes más beligerantes en esta guerra. “Hemos conseguido desplazar el frente varias manzanas en los dos últimos meses”, comenta Abu Mustafá señalando con el dedo en dirección oeste. El precio por avanzar varios cientos de metros ha sido la práctica devastación de todo el barrio y docenas de milicianos muertos. “Un precio irrisorio si tenemos en cuenta que hemos conseguido expulsar a los soldados del régimen del barrio y minado la moral porque sin apenas armas les hemos vencido”, finaliza.

Si Amariya es la cara, Saif Al Dawla es la cruz de esta batalla para la insurgencia. Aquí los rebeldes han perdido terreno respecto a los meses de septiembre y octubre. “Por la noche los combates son muy intensos y el ejército bombardea sobre nuestra retaguardia; nosotros también usamos morteros como respuesta; pero la situación empeora cada día”, sentencia un rebelde. “En algunas zonas hemos conseguido expulsar a varios francotiradores, pero se han hecho fuertes en otras calles”, comenta mientras prosigue su camino hacia primera línea.

Por la noche, las estelas de los cohetes surcan el cielo y las explosiones se escuchan nítidamente en el barrio. Una docena de obuses rompen la paz de de los vecinos que han regresado a este barrio. Los rebeldes responden a los ataques con fuego de ametralladoras y armas ligeras. Por la noche, los combates se avivan.

Enfilar las calles que conducen hasta Salahadin -uno de los primeros barrios de Alepo donde estallaron los combates- es adentrarse en una ciudad llena de vida; pero poco a poco la vida va dejando paso a la oscuridad que proporcionan los edificios. El día pinta gris y solo unos tímidos rayos de sol caen sobre los escombros que tapizan la calle. “Hace como un mes que no avanzamos; porque hacia el norte viven cientos de civiles y el régimen los usa como escudos, si atacamos posiblemente matemos a muchos de ellos; por lo que hemos decidido ir hacia el oeste para rodearlos por detrás”, afirma el joven Samir Qutaini, de 17 años.

En Izaa, hay un empate técnico entre los soldados del régimen y los rebeldes. “Desde este edificio controlamos sus posiciones para pasar la información a nuestros soldados; tratamos de localizar a los francotiradores para limpiar la zona y avanzar posiciones”, comenta Abu Yaser. “El objetivo es tratar de tomar el city center [centro de la ciudad] porque el régimen perdería Alepo; hemos intentado alguna incursión más allá de las vías del ferrocarril pero los francotiradores del régimen paran cualquier acometida, por eso hemos decidido limpiar las zonas de tiradores y después tomar el centro de la ciudad al asalto”, sentencia.

En la Ciudad Vieja, la guerra está saciada de devorar tantos edificios. Camino de la primera línea de combate los sonidos de los disparos se oyen más nítidamente. Las calles están desiertas y el suelo tapizado de basura y de esporádicos casquillos de bala. “No podemos malgastar munición. Por eso el frente está estático. Hace más de dos semanas que no hemos conseguido avanzar ni un solo palmo de terreno y ellos no están dispuestos a abandonar sus posiciones para atacarnos”, comenta Abu Ferás.

“El Ejército no quiere usar la infantería contra nosotros porque saben que el 80% de los soldados desertarían y se unirían al Ejército Libre Sirio,  por eso la única opción que les queda es bombardearnos de día y de noche”, sentencia. El bombardeo se hace cada vez más persistente sobre posiciones rebeldes. “Todos los días nos disparan entre 20 y 30 veces con morteros, artillería pesada… con todo lo que tienen. Es su último cartucho para tratar de ganarnos. Es solo cuestión de tiempo que tomemos la ciudadela y nos hagamos con la artillería que tienen allí dentro”, comenta Mohammad Said, comandante de la brigada Shuhada Tadef. La guerra se cocina a fuego lento.

Notas anteriores en Cronicario
mineros chilenos
11/09/2014
Un día desolador
Han pasado ya trece años pero parece que fue ayer. Te seguimos amando y recordando cada día y no te olvidaremos jamás. Con el sonido de las gaitas y la llegada de la bandera de Estados Unidos, arrancó una emotiva ceremonia por las víctimas de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001
mineros chilenos
10/09/2014
Motosierra y chequera
Elías no puede ocultar su deslumbramiento, está extasiado. Nicolás saca la motosierra y ya Elías, con gesto de cadete en acto de grado, está con las manos al frente y las palmas hacia arriba para recibir el instrumento de las manos enérgicas del presidente
mineros chilenos
08/09/2014
Tarde de motos
Cuando Jairo Anthony Lozano vio en la calle venir a los muchachos en la moto, supo desde ese momento que su única posibilidad de salvarse era la iglesia Sagrado Corazón de Jesús de Petare. Entró en ella tan de prisa que no tuvo tiempo de persignarse ni de hacer siquiera el intento de una genuflexión sencilla hacia el tabernáculo, como era su costumbre cuando solía entrar en una iglesia.
mineros chilenos
06/09/2014
Hanna y el zorro
Había una vez un zorro tan poco zorro que no sólo se la pasaba cayendo en la trampa, sino que ni siquiera sabía la diferencia entre lo que es y no es una trampa. Aquel zorro tenía, además, otro defecto: algo fallaba en su pelaje que este no alcanzaba a protegerlo de las vicisitudes de su vida de zorro
mineros chilenos
03/09/2014
LAS PUERTAS OCULTAS
Eduardo pasa por muchas pruebas. Espías por todas partes, trampas, escollos, obstáculos, maltratos verbales y un cinismo arropado de amabilidad. Reinaldo Arenas ha sido borrado del mapa cultural, social y político de Cuba por la nomenklatura y el aparato ideológico del régimen
mineros chilenos
01/09/2014
Por amor a Yordano
Un día fue a la redacción de TalCual y Teodoro gritó: “¡Epale, Yordano, pasa para la oficina, chico!”. Yo me giré, lo vi ahí parado con su tremenda estatura. Lo seguí mirando sin disimulo y sintiéndome pequeñita. Años después, en un concierto que hizo solo para la prensa le dije: "Tú no sabes lo que yo te adoro, chico". Sonrió y susurró “¡Gracias!”
mineros chilenos
27/08/2014
Como una bomba
El estruendo por la explosión que sacudió la refinería Amuay, en el noroeste de Venezuela, despertó a los habitantes del barrio Alí Primera de la ciudad de Punto Fijo con el temor al estallido de una bomba que no fue pero que tuvo los mismos efectos
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas