CARACAS, sábado 25 de abril, 2015
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Cronicario | 08/01/2013
Cae la ilusión
La crisis ha acentuado los casos de explotación laboral de los que los inmigrantes son los más perjudicados. El colombiano Luis Alberto Salcedo dice que ahora le ofrecen trabajar en ‘negro’ a 4,5 euros la hora y como prioridad, los trabajos se los ofrecen a los españoles y no a los inmigrantes
GINÉS DONAIRE / El País (Madrid)
Inmigrantes
0 0a

Luis Alberto Salcedo Páramo, o Beto como le conocen sus familiares y amigos, llegó a España en el año 2007 con apenas 26 años. Salió de su país, Colombia, en busca de lo que entonces era poco más que el Dorado para muchos de sus compatriotas.

Pero seis años después ha pasado de la ilusión por una vida próspera para él y los suyos a la frustración más profunda al verse parado y sin ninguna expectativa laboral a corto plazo. Su condición de inmigrante le hace ser víctima propiciatoria del hundimiento del mercado laboral.

Animado por la experiencia de una hermana suya que hizo de avanzadilla, Salcedo cruzó el Atlántico rumbo a Jaén, donde se enroló primero en la campaña de la aceituna. Lo hizo recién casado y con su mujer, que entonces tenía 19 años, embarazada de su primera hija. Tras el olivar no le fue fácil encontrar trabajo en la construcción, que entonces vivía su momento más dulce. “Estuve dos años de peón entre distintas empresas con contratos pequeños pero ganando unos 1.200 euros al mes”, recuerda Beto, que después pasó por una cantera de áridos.

Pero la burbuja inmobiliaria provocó el desplome en el sector de la construcción y dejó a este joven colombiano sin trabajo, y así lleva dos años. “Ahora solo me sale trabajo para algún día suelto o alguna chapuza”, dice, resignado.

Además, la crisis ha acentuado los casos de explotación laboral de los que los inmigrantes son los más perjudicados. “Claro que hay discriminación, nos ofrecen trabajos con salarios mucho más bajos que a los españoles, o jornadas de nueve horas en la obra por 40 euros y sin dar de alta. Y encima te dicen que si no lo quieres hay mucha gente esperando”.

De este modo, la desesperación empieza a cundir en este joven inmigrante colombiano, que vive en el barrio jiennense de Peñamefécit, con su mujer, Ángela, y sus dos hijas, de seis años y nueve meses, las dos nacidas en Jaén.

Luis Alberto ha estado cobrando la ayuda de los 400 euros del plan Prepara, pero ya se le ha agotado y aún no sabe si el Gobierno la va a prorrogar. Su mujer echa algunas horas como limpiadora en casas particulares, pero la joven pareja tiene que afrontar el alquiler mensual de 450 euros de la vivienda y tienen que recurrir a la ayuda de diversas instituciones para alimentar a sus dos pequeñas.

Lejos quedan ya los tiempos en los que Salcedo enviaba dinero para ayudar a su familia de Colombia. Hoy, bastante hace con subsistir. Y no será porque no intenta abrirse puertas cada día. Él tiene el título de bachiller en su país, pero asegura que su homologación en nuestro país es ardua y costosa. “Quiero hacer cursos de electricidad, de instalador de placas solares o de conductor de ambulancias, pero me exigen una titulación que no puedo acreditar”.

Lo que no se plantean Luis Alberto y su familia es volver a su país de origen. Entre los inmigrantes la vuelta a casa es lo que más les avergüenza porque no quieren compartir la frustración con sus compatriotas. “Volver a nuestra tierra sería el último recurso”, indica, convencido, Salcedo, que valora, sobre todo, la universalidad y gratuidad de nuestro sistema sanitario.

Hace unos meses tuvo que ser operado de un cáncer de estómago, del que se recupera satisfactoriamente aunque le haya limitado el círculo a la hora de buscar trabajo.

Notas anteriores en Cronicario
mineros chilenos
21/04/2015
Yo, violada
La historia de una adolescente violada por más de quince pandilleros no constituye un caso aislado en medio de la violencia que vive El Salvador. Esta crónica, publicada originalmente por el periódico El Faro, detalla uno de los mecanismos de intimidación más crueles y frecuentemente utilizados por las maras salvadoreñas
mineros chilenos
19/04/2015
Lulú quiere viajar
Hoy quiero confesarte que me gustaría viajar, salir de esta historieta y conocer mundo como lo hacen los seres humanos. Me fascinaría ir de compras en el boulevard de un país lejano, lucir allá mis bucles y mi sempiterno trajecito rojo.
mineros chilenos
17/04/2015
Yo vi el cadáver de Stalin
La muerte de Stalin fue un hecho repentino, no llegaba a imaginármelo muerto. Formaba parte de mí mismo y no entendía de qué manera podríamos vivir sin él. Una especie de entorpecimiento se adueñó de todos. Los hombres se habían hecho a la idea de que Stalin pensaba por ellos. Sin él se sentían perdidos.
mineros chilenos
13/04/2015
EL HINCHA
Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio, que al final se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval
mineros chilenos
06/04/2015
Carta de amor
Porque no hay dinero que compre este sentimiento que me mantiene vivo. Por esto y más te digo desde el fondo de mi alma que te amo Venezuela, alma que desde mi nacimiento lleva tatuada tu bandera, ante ti y ante el mundo juro que no descansare hasta verte correr de nuevo luego de levantarte de esa silla de ruedas en la que te tienen para jugar contigo.
mineros chilenos
23/03/2015
Elefantes en la red
¿Qué pensará el pueblo que ve transcurrir el domingo, el sagrado día que antes dedicaba al descanso y al esparcimiento, llevando horas de sol en una cola para conseguir que comer? ¿Qué cruzará por la mente de quienes sufren en los ruinosos puestos asistenciales clamando por sus vidas cuando ven la dolce vita de quienes integraron este elenco revolucionario en los suntuosos predios del imperio?
mineros chilenos
19/03/2015
CAMINO A LA TORTURA
Aunque se han conseguido logros para erradicar la ablación, lo cierto es que 70 millones de mujeres africanas la han sufrido y en una treintena de países del continente se sigue practicando a diario, sobre todo, en la franja saheliana
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas