CARACAS, domingo 21 de diciembre, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Mutatis Mutandi | 09/12/2012 | 1 Comentarios
La omisión de la MUD
Jamás voy a comprender la lenidad, la blandura, la superficial e inexplicable decisión que tomaron las fuerzas de la oposición dejando de explotar suficientemente, para sus propios fines, el problema más grave que tienen los venezolanos en uno de los momentos políticos más decisivos de su historia
ALONSO MOLEIRO
Pobreza en Venezuela
4 1a

Poco va quedando que decir en torno a las decisiones que estaba obligado a tomar este país en este 2012 que termina. El cierre de estos seis años, sumado a los seis anteriores, terminan de darle un rasgo definitivo a nuestro malestar histórico. A nuestro proceso general de decadencia.

En Venezuela una gestión ordinaria puede tomar tres o cuatro horas; los motorizados ejecutan en la calle la maniobra de tránsito que les da la gana; cualquier funcionario puede venderle su alma al diablo por un puñado de dinero y consumimos en el tráfico momentos apreciables de nuestras vidas.

Tenemos un panorama de ciudades caóticas, en las cuales los cortes de luz son harto frecuentes y no existe el menor criterio de urbanismo.

Nada de esto fue suficiente: administrando un volumen de recursos descomunal, y evidenciando algunas mejoras en ofertas específicas, como las del acceso a la vivienda, el actual gobierno obtuvo una nueva victoria. Pese a que, como a todos nos consta ­al gobierno mismo, en materia de ejecución y resultados concretos, peor no se han podido hacer las cosas.

El problema más grave de Venezuela, el desborde delictivo, ha sido despachado en la opinión pública con una levedad escandalosa. Incluyendo, y cuesta creerlo, a la oposición.

En lugar de hacer el trabajo político necesario para colocar en las preocupaciones ciudadanas un importante elemento diferenciador, las fuerzas democráticas se dedicaron, en este caso, ha hacer una inexplicable interpretación lineal de lo que al respecto decían las encuestas.

De acuerdo a este peculiar criterio, ocuparse de acorralar al gobierno nacional y adjudicarle ante el país la responsabilidad fundamental ante el entorno criminal que nos acecha, la impunidad de los tribunales, la putrefacción de las cárceles y la escasa atención que el alto gobierno le ha prestado al tema durante todos estos años, era perder el tiempo.

Las encuestas, pensaba la oposición y sus asesores, "dicen que la gente no le achaca al gobierno el problema del hampa", y claro, si la gente no se lo achaca por algo será: lo mejor es seguirle la corriente a las encuestas y darle la razón a "la gente".

Mientras durante algunos fines de semana llegaron a registrarse hasta 70 muertes semanales en Caracas, se concluyó que hablar del hampa es perder el tiempo. Tratemos de parecernos al gobierno. Vamos a complacer a la gente.

Una reflexión inexplicable, que se desplazó sin rasguño alguno en medio de personas sumamente esclarecidas. Que constituye, en sí misma, en mi modesto criterio, la negación más acabada en torno a lo que se supone es una estrategia política.

Si el problema más importante de todos los venezolanos es que el estado no nos garantiza el derecho a la vida ­el que hace posible la existencia de todos los demás derechos-; si es este, de acuerdo a estudios internacionales, una de las naciones más violentas del mundo, porque así lo ha reconocido el propio Hugo Chávez; si todos tenemos hijos y seres queridos que proteger; si es más que evidente que el actual gobierno no hizo su trabajo, y peor aún, que poco le importa ¿cómo es que no existe ahí una mina de oro para ser explotada en una campaña electoral?

Porque, en resumidas cuentas, si las encuestas no recogen que esto es lo que le importa a la gente, para eso es que supone que existen la MUD y el Comando Venezuela: para lanzarse a la calle con una estrategia con el objeto de lograr que comience a importarle

¿Estaba alguien hablando de Asamblea Constituyente en el año 1996? Hugo Chávez no se puso a ver qué era lo que quería "la gente" para tomar una decisión que consideraba necesaria para llevar adelante lo que quería.

Salió a recorrer el país con una política en la calle. Varias veces algunos expertos le salieron con aquello de que "con la constituyente no se come". Tonterías. Poco después, la gente, y las encuestas al remolque, terminaron, como todo el mundo, hablando de lo que él quería: si era o no necesaria una Asamblea Nacional Constituyente.

No hablamos por hablar. La presencia del crimen y el ilícito en Venezuela está a punto de convertirnos en una nación inviable. Si en algún momento de la historia estaba justificado el desarrollo de este tema hasta sus últimas consecuencias en virtud de su gravedad en una campaña electoral era en esta ocasión.

Esta interpretación tan literal de lo que se supone dice en las encuestas habla, además, de un rasgo mucho más grave: cuánto ha penetrado en nosotros la anomia que fomenta el chavismo y cómo a todos termina pareciéndonos normal los rocambolescos sucesos que semana tras semana se presentan en este país.

Suponer que a la gente el tema no le importa nos obligaría a concluir que no estamos especialmente interesados en estar vivos. Porque a fin de cuentas, para interpretar correctamente las dolencias y las taras sociales de carácter histórico que nos aquejan no necesitamos andar viendo encuestas.

Ahí está la ventaja que todavía nos lleva Hugo Chávez. Las encuestas nos ayudan a decidir qué es lo que vamos a hacer el mes que viene. Piense el lector si, antes de tomar la decisión de tumbar a Batista, Fidel Castro se iba a poner a andar revisando encuestas.

No vamos a echarnos a morir. La vida continúa. La realidad nacional es bastante más fluida y compleja de lo que algunos piensan. Crecimos como bloque histórico, rasguñamos la mitad del país, ganamos en los centros urbanos más importantes y formamos parte de una creciente y expansiva voluntad nacional empeñada en que las cosas en Venezuela cambien.

Estamos unidos en la MUD. Los cuadros políticos nacionales son habitualmente como los juegos de dominó: las partidas se barajan con cierta frecuencia. Pero si vamos a hablar de lo que no se hizo, si ha llegado el momento de los balances, si andamos con ánimo autocrítico, yo quiero consignar esta queja.

Lo digo en público porque hice suficientes énfasis del tema en privado: jamás voy a comprender la lenidad, la blandura, la superficial e inexplicable decisión que tomaron las fuerzas de la oposición dejando de explotar suficientemente, para sus propios fines, el problema más grave que tienen los venezolanos en uno de los momentos políticos más decisivos de su historia.

Por ahora, los dos problemas, el hampa y el gobierno, se quedaron entre nosotros.

Notas anteriores en Mutatis Mutandi
Pdvsa
20/12/2014
Muchos y bajo el petróleo
Hace dos años, cuando Hugo Chávez era candidato, la nación contaba con varios fondos producto de los excedentes petroleros, muy promovidos por el gobierno como síntoma de ahorro y manejo responsable de los recursos nacionales. Hoy ese dinero han desaparecido, y las arcas nacionales están gravemente lastimadas. No hay elementos sustitutivos para producir divisas en ningún sector de la economía.
Marcha
13/12/2014
La MUD y los vacíos
La convivencia, la descentralización, la getión mixta, son tesis que se pueden abrir paso en este momento entre los venezolanos, y esa es, también, una responsabilidad civil y cultural. Llenar de contenido lo dispuesto en la Constitución. La política no acepta vacíos en estos casos. Los baches institucionales no se llenan solos. La dirigencia de la Oposición hace mucho que lo tiene claro. Se pregunta uno en qué cosas estarán pensando en un momento como este
Marcos Hernández
06/12/2014
Periochavistas
Hace unos años, los activistas chavistas que alguna vez ejercieron el periodismo desplegaron una cruzada para intentar convencer a los indiferentes de una idea fundamental: en Venezuela no está ocurriendo absolutamente nada. Hace tiempo no hemos vuelto a saber de algunas de estas personas. Algunos de ellos vegetan en el Correo del Orinoco, o Ciudad CCS, reciclando estereotipos antiamericanos para mantener el ánimo militante. Concentrados en cambiarnos la conversación. El debate nacional sobre los medios que promovió el chavismo concluyó.
Colas
29/11/2014
Una emergencia económica
Dependemos como nunca antes del petróleo, y su precio ha comenzado a descender. El país está sin divisas. La industria petrolera está tan mal que no puede abastecer, por ejemplo, la demanda nacional de aceites y lubricantes. Ni siquiera puede importarlos. El desabastecimiento es crónico. El dólar paralelo, verdadero árbitro de muchas transacciones en Venezuela, se encarama y supera con creces la barrera de los 100 bolívares. No ha podido ser pulverizado.
Muro
08/11/2014
25 años de Berlín
Hace 25 años, Alemania Oriental, de lejos la nación europea más desarrollada del Pacto de Varsovia, el paraíso obrero de mayor acabado en todo el mundo, se estremecería tras una incontrolable secuencia de protestas ciudadanas multitudinarias de carácter pacífico que demandaba libertades civiles y derechos ciudadanos conculcados
Marcha
01/11/2014
Clase media y chavismo
La oposición ha hecho un importante esfuerzo, exitoso, en buena medida, para acercar su mensaje a los sectores populares. Comete un error grave si le da la espalda a las angustias, los anhelos y el sufrimiento de la clase media. El corazón del sentimiento disidente en Venezuela. Omitir a la clase media en esta crisis seria una simplificación gravísima, totalmente antihistórica.
Viajeros
25/10/2014
El venepesimismo
Llevamos rato aguantando este aguacerito ¿Venezuela está jodida o Venezuela se jodió? Pienso que todos deberíamos intentar respondernos esto alguna vez. Sobre esa línea divisoria está metido parte del debate nacional del momento.
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas