La Fundación Autismo en Voz Alta a nivel de escolaridad tienen inscritos a 80 niños y en las tardes atienden a otros jóvenes para el diagnostico.Trabajan bajo tres pilares fundamentales en su educación los cuales son comunicación, socialización e independencia

Fundación Autismo en Voz Alta
Isabella Paúl, es madre de una niña con autismo y cuando no pudo seguir estudiando en un colegio regular, su mamá empezó a buscar especialistas en el tema, encontrándose a María Isabel Pereira y a AnnyGru, quienes ejercían el cargo de directoras de la escuela Cepia, quienes brindan educación a niños y adolescentes del espectro autista.
La hija de Paúl inició sus actividades en este instituto y también comenzaron a planificar un proyecto para buscar una casa para que se pudieran mudar, "pero luego Marianella Paúl junto a María Isabel realizaron un plan más ambicioso, que pasó de solo buscar un local a un proyecto de educación", señala Paúl.
En el año 2006 iniciaron sus actividades como Fundación Autismo en Voz Alta, comenzando con la construcción del lugar basado en las necesidades de los niños y adolescentes, contando con la ayuda de UrbanThink-Tank. En septiembre del 2010 inauguraron el local, iniciando este año su tercer periodo escolar.
En la Fundación se han enfocado en su proyecto educacional, esperando que pueda ser sustentable y replicable. "Estuvimos dos años elaborando el currículo para establecer qué se enseña, cómo se hace, cómo se evalúa", indica Paúl.
A nivel de escolaridad, en la Fundación estudian aproximadamente 80 niños y también tratan a otros niños a nivel de diagnostico y evaluación que se hace en las tardes con terapias. Igualmente se asesora a los jóvenes y a sus padres que están integrados en el colegio regular.
Los padres pagan por la matrícula en el colegio, pero la Fundación otorga becas a todos los alumnos en igual proporción para disminuir la carga del costo, "la educación especial es muy costosa, ya que se debe tener a muchos profesionales, prácticamente un especialista por cada niño".
También se les otorga una beca a las familias de bajos recursos y apliquen para que se les subsidie total o parcialmente el costo de la educación. La edad para ingresar al colegio es entre 2 años hasta los 18. A los jóvenes se les enseña tres pilares fundamentales, los cuales son socialización, comunicación e independencia.
La idea es que los niños puedan interactuar en su entorno familiar y social de la mejor manera, "tratamos también a la familia, y así puedan tener una convivencia que sea buena", señala Isabella Paúl.
Todo depende de sus habilidades. Se les enseña a comunicar sus deseos y sentimientos según su nivel. "La parte de independencia es también importante porque así los jóvenes requieren menos ayuda para hacer sus cosas, como vestirse, peinarse, trabajar, etc.". Isabella Paúl indica que el autismo es una condición y que sus efectos se pueden minimizar para tener una mejor calidad de vida.