El término describe bien a los fondos que protegen a los ahorristas si el banquero hace malas decisiones; o a los gobiernos que se sobreendeudan porque saben que alguien los rescatará
El riesgo moral es un término que se utiliza sobre todo en el contexto económico y se refiere a situaciones en las que personas o dirigentes de empresas o Estados puede tener incentivos para tomar decisiones irresponsables pues saben que las consecuencias de las mismas no les van a afectar si salen mal. Es un concepto que se desarrolló en el mundo de los seguros de la Inglaterra del siglo 17, y que hoy describe bien a los fondos que protegen a los ahorristas si el banquero hace malas decisiones; o a los gobiernos que se sobreendeudan porque saben que alguien los rescatará (caso griego), o los que disponen de ingresos petroleros que no dependen de su buen o mal actuar.
En el caso de la banca el tema es bastante claro: por ejemplo con las estrategias orientadas a crecer a toda costa y ser los más grandes de sus mercados, de manera de lograr por su tamaño relativo entrar en la categoría de "too big to fail" (demasiado grande para quebrar) y que hemos presenciado en la más reciente crisis financiera donde el Citibank y el gigante asegurador AIG lograron inmensos recursos para salvarse de la quiebra, y a su vez proteger a sus ahorristas y asegurados de semejante evento. Igual suerte tuvieron los gigantes automovilísticos General Motors y Ford. Independientemente de que todos devolvieron el dinero prestado antes de lo previsto; cosa que nadie le ofreció a Lehman Brothers, de menor tamaño y que dejaron morir. Los teóricos liberales dicen que en la medida en que este comportamiento de protección (con dinero de los ciudadanos) se repita, continuará la irresponsabilidad corporativa.
En el caso de los gobiernos, el tema es más delicado y controversial. Como lo han demostrado los trabajos del economista e historiador Asdrúbal Baptista, Inglaterra progresó hacia la modernidad y el desarrollo una vez que la corona inglesa no fue dueña de todos los activos del reino y comenzó a vivir de los impuestos que cobraba; cuyo monto dependía de la calidad de sus políticas. A la inversa, como es nuestro caso, cuando los gobiernos se tornan inmunes a los resultados de sus actos gracias a la renta petrolera, el riesgo moral se incrementa geométricamente porque prácticamente no hay consecuencias en el plazo inmediato para un gobierno que hace mal uso del dinero público. Y puede, como todos los Estados con moneda propia, imprimir dinero para taparlas. De allí que sea tan difícil sembrar petróleo.