La nueva Pdvsa no llega a extraer, producir y exportar 500.000 barriles diarios de petróleo sintético por lo que EEUU y China, los más voraces consumidores, poseen las mayores reservas del nuevo petróleo disponible
Al inicio del siglo 21 el inmenso mar de petróleo de 260.000 millones de barriles, que está en el subsuelo de la Faja del Orinoco, en un área de 600 kilómetros de largo por 53 kilómetros de ancho de los estado Guárico y Delta Amacuro, era conjuntamente con los cientos de kilómetros de arenas bituminosas del Canadá dos "pepsicolas" en el desierto, de un planeta que se iba a quedar si petróleo.
Hasta ahí la historia era verdad porque no había hecho su aparición la tecnología, que cambiaría esa situación. Pero el Gobierno nacional no contó la historia completa. Hay una palabrita vital para los geólogos que llaman "recobro". Eso quiere decir que de los 260.000 millones de barriles solo se pueden "recobrar en estos momentos" menos del 10%, es decir 26.000 millones de barriles.
El petróleo "per se" no tiene valor si no se convierte en gasolina, diesel, en combustible de calefacción y 90 otros derivados que mueven el mundo, con violencia avasallante después de la segunda guerra mundial. Oficialmente, hasta ahora, el mundo consume 88 millones de barriles diarios. Ese petróleo que está en la Faja del Orinoco, por su peso de 8,5 grados Api, no puede entrar en ninguna refinería del mundo.
Cuando sale de la boca del pozo y sube a la atmósfera se convierte en una roca que no puede moverse. Para llevarlo a los tanques de almacenamiento, se necesita mezclar con otro petróleo más liviano para moverlo. Para hacerlo accesible en una refinería se necesita una planta "mejoradora" que le saque el carbón, azufre y otros metales. Ese "mejorador o refinería" cuesta un mínimo de 4.000 millones de dólares. No hay muchas compañías que estén dispuestas a asociarse con el gobierno venezolano para invertir esa montaña de dinero.
PDVSA ESTANCADA
Es verdad que en la Faja, a los 2.000 metros, se puede sacar fácilmente un barril y cuesta menos de 2 dólares, pero después el mejoramiento lo eleva de 7 a 10 dólares y ahí empieza el problema. Además, los inversionistas corren el riesgo de que las decisiones temperamentales del Gobierno nacional, los expropien.
La otra "pepsicola", las arenas bituminosas del Canadá, son más difíciles porque para hacer un barril de petróleo necesitan 26 toneladas de esas arenas. Sin embargo, los canadienses que empezaron después de Venezuela la producción, ya están colocando en Estados Unidos 2.5 millones de barriles diarios. La nueva Pdvsa no llega a extraer, producir y exportar 500.000 barriles diarios de petróleo sintético.
En los últimos cinco años se han registrado novedades operativas y técnicas, en la producción y refinación, que han cambiado el escenario, similares a cuando el petróleo desplazó al carbón, como rey del mercado. Ya lo tecnología en la exploración y producción, llega a la roca madre y extrae casi todo el petróleo y el gas que hay en el yacimiento.
A REVISAR ESTRATEGIAS
También se ha comprobado que hay dos o tres docenas de países que poseen reservas importantes de esquistos y lutitas, de eso que llaman los técnicos petróleo no convencional. Como ejemplo sobresaliente China y Estados Unidos son los que tienen las mayores reservas mundiales de esquistos y lutitas.
Hasta Argentina, que es un país importador neto de petróleo, tiene el yacimiento de Vaca Muerta, descubierto por la empresa española Repsol, (la cual expropió), por lo que tendrá para muchos años el abastecimiento de petróleo y gas.
Estados Unidos y China, que son los mayores consumidores mundiales de petróleo, dejarán de ser en su totalidad dependientes del petróleo del Medio Oriente y Venezuela. Tampoco ese incremento de más fuentes petroleras podrá bajar el precio del barril de petróleo a 50 dólares porque la producción de crudos de Canadá, Brasil y el golfo de México, adversarios de la OPEP, se acerca hasta 70 dólares. Pdvsa por su cuenta tendrá que revisar su estrategia, porque ya no es una "pepsicola" en el desierto.