CARACAS, domingo 23 de noviembre, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Reportaje | 27/11/2012
Maldición petrolera
El gasto público se ha desbocado con el fin de obetener votos en las elecciones, violentando una escasez de divisas
LUIS CARLOS PALACIOS
Trabajadores de pdvsa
0 0a

Uno de los problemas de Venezuela es la "maldición petrolera", o la condición de ser un país que depende del oro negro, y que a veces ha llevado al extremo el gasto público que depende de estas ganancias. La condición de país "rentista" con "maldición petrolera" ha existido desde que se consolidó la explotación petrolera, con alzas y bajas, pero hoy como nunca esta condición prevalece.

Estamos viviendo, en forma dramática, las consecuencias de esta "maldición": El gasto público desbocado, con el objetivo de ganar las elecciones y violentando una escasez de divisas, justamente dentro de un auge en el precio del petróleo. Se estima que el déficit fiscal de 2012 estará entre 15% y 18% del PIB (dependiendo de cómo se lo considere), lo cual ha impulsado en forma importante las importaciones. El tipo de cambio "negro" se ha desplazado para llegar a cuotas realmente altas, alrededor del 150% de su valor controlado (bolívares 4,30 por dólar).

Además, el nivel de la deuda ha crecido exponencialmente, la interna y la externa, tanto, que el ministro Giordani asoma que para el futuro se acabaron "los regalos". Estamos a un paso de ese futuro, cuando el país necesitará que se restablezcan equilibrios básicos.

Si bien hoy se ven algunos de los resultados negativos del este proceso, es conveniente recordar su orientación. Esta se caracteriza por políticas orientadas a la construcción del "socialismo del siglo XXI" (una extensión del estatismo fracasado), golpeando fuertemente al sector privado. Se conformó pensando en el petróleo, en las posibilidades y oportunidades que este ofrece. Dentro del auge del precio del petróleo se seleccionó elevar el gasto fiscal y parafiscal al máximo, siguiendo la estrategia electoral de construcción del "socialismo".

Ahora bien, ¿es la "maldición petrolera" inevitable, una condición sin escape? Un reciente trabajo de Berg, A., et al (2012), Public Investment in Resource-Abundant Developing Countries , tiene una respuesta. Con los recursos que provee el petróleo se puede invertir y ahorrar en un fondo. A pesar de que existan rasgos de la "maldición", si la cantidad que se invierte es consistente, es posible hacerlo en forma relativamente eficaz. Así se podría ayudar al país sin caer de lleno en la "maldición", o mejor dicho, matizando en grado apreciable este proceso. La clave está en que la inversión debe ser "sostenible".

EL AHORRO El trabajo de Berg y sus acompañantes consideran que el manejo de los recursos no renovables (como el petróleo) presenta un desafío. El consejo tradicional, basado en la tesis del ingreso permanente, prescribe que los recursos que se obtienen de los bienes como el petróleo deben ahorrarse, como lo indican Davis, Barnett y Ossowski, y Bems y de Carvalho Fihlo.

Un caso especial es el de Gelb, quien analizo seis países petroleros entre 19751978, encontrando que Venezuela sufrió en forma importante la "maldición".

Por el otro lado, el ahorro de los ingresos petroleros preserva la riqueza petrolera, y si bien se aleja de períodos de auges y caídas, no considera las condiciones de los pobres y la limitación de recursos de inversión.

El trabajo de Berg et al incluye la elaboración de un modelo sencillo, un DSGE (Dynamic Stochastic General Equilibrium) de tres sectores: Los no transables, los transables y el recurso no renovable, al cual se agregan las entidades características de la economía. Y se prueba para dos casos africanos, la región del Cemac (la región de África Central) y Angola, ambos países petroleros. Lo interesante del ejercicio es que la inversión pública preserva su carácter de ineficacia, típicamente tendría las características de la "maldición". Se prueban tres escenarios: Ahorrar todos los recursos que aporta el petróleo en un fondo, el Fondo Soberano Externo; la inversión de todos los recursos provenientes del petróleo; y la estrategia de "inversión sustentable", tomando en cuenta las características de inversión de país y ahorrar el resto. En general, la estrategia de inversión sustentable resulta claramente superior, ya que mejora el perfil del capital.

En este sentido, Venezuela tendría abierta una esperanza cuando se supere la situación actual y se retorne a la política realmente democrática. O bien cae en la "maldición petrolera" tradicional, sin dañar al sector privado pero con la inestabilidad característica de la "maldición"; o bien utiliza parcialmente los recursos del petróleo, guardando el ahorro para casos de emergencia y proyectos importantes. Obviamente, esta segunda opción es a la que debemos apuntar.

Berg, A., et al, (2012) , Public Investment in Resource-Abundant Developing Countries, IMF Working Paper

 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas