CARACAS, domingo 26 de abril, 2015
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Cronicario | 16/11/2012
Buscando a mi hijo
Una caravana de madres de emigrantes centroamericanos recorre México durante 19 días. Denuncian la desaparición de miles de familiares en su camino a EE UU
PAULA CHOUZA / El País (Madrid)
Mujer mexicana
0 0a

A media tarde del jueves, en el zócalo de la ciudad mexicana de Puebla, a dos horas de la capital, Carmen aprieta los labios cuando se le pregunta por su hijo mayor, Álvaro, cuya foto lleva colgada al cuello.

"De los cuatro que tengo es el mejor. Hasta me compró una lavadora y una cocina antes de irse". Nicaragüense afincado en Costa Rica, el joven decidió viajar a Estados Unidos para buscar una oportunidad mejor. Su madre le perdió la pista en Tabasco, desde donde llamó para pedir 100 dólares a su hermana. "Yo tengo que decir que está vivo porque si no me muero yo", reconoce.

Como Carmen, miles de madres de países centroamericanos siguen buscando hoy desesperadas a sus hijos, que desaparecieron en su tránsito por México cuando trataban de alcanzar el sueño americano. Subidos a La Bestia [el tren que recorre de sur a norte el país y que es considerado el más peligroso del mundo] o asaltados por el camino, se estima que un total de 70.000 personas han desaparecido desde 2006.

 "Muchos se quedan sin nada, les quitan hasta su identidad y se ven obligados a vagabundear, caen en manos del crimen organizado o no tienen nada para volver a su país", explica Marta Sánchez Soler, coordinadora de la caravana de madres de emigrantes desaparecidos, que durante 19 días y formada por 38 mujeres de El Salvador, Nicaragua, Honduras y Guatemala recorre 4.800 kilómetros del territorio mexicano en dos autobuses.

Cuando Emeteria Martínez se reencontró con su hija en la estación de Lechería (Estado de México) en 2010 llevaba buscándola 20 años. La joven había partido de Honduras también hacia EE UU, pero en México sufrió un asalto y perdió todo. Por aquel entonces no había teléfonos móviles y el pueblo donde vivía originalmente tampoco tenía direcciones en las calles, por lo que no halló el modo de comunicarse. Casi dos décadas después, una imagen de su madre en Internet con su foto colgando del cuello y unas señas para contactar con ella hizo posible el reencuentro.

El día que Mercedes Moreno, salvadoreña residente en Los Ángeles desde 1976, vio aquella historia por televisión se hizo muchas preguntas. La primera, cómo aquella madre hondureña había conseguido llegar a México sola. Su hijo había sido deportado desde EE UU al Salvador en 1988 después de que la policía lo detuviese en una carretera de Montana y le pidiese un documento que no tenía. “En mi país todavía había guerra civil, así que al poco de llegar lo detuvieron y lo encerraron en una cárcel del departamento de San Vicente, donde lo torturaron durante seis meses”.

En cuanto fue posible la familia quiso sacarlo del país y pagó a un coyote [la persona que transporta a inmigrantes de forma ilegal] que consiguió llevarlo hasta Ciudad de México, donde desapareció. Trató de buscarlo por su cuenta pero no obtuvo resultados. El relato de Emeteria Martínez reactivó sus esperanzas y averiguó el modo de ponerse en contacto con el Movimiento Migrante Mesoamericano, organización que con su trabajo hizo posible el reencuentro.

Aunque la caravana está activa desde 2006, no fue hasta 2011 que contó con la ayuda necesaria para llegar todo lo lejos que sus gestores querían y cumplir los objetivos: Buscar a los desaparecidos, denunciar lo que ocurre para lograr que el tema esté presente en la agenda nacional y conseguir la empatía de la comunidad y la implicación de los actores locales en cada una de las paradas que realiza la caravana, un total de 23.

"Allá donde vamos nos estamos reuniendo con las autoridades y nos están prometiendo de todo", señala Fray Tomás, otro de los impulsores de la iniciativa. Marta Sánchez va más allá: "Los tenemos enamorados, pero aunque ha habido avances, son pocos". En este sentido el Movimiento reivindica un tránsito seguro para los inmigrantes en México y la puesta en marcha de los mecanismos necesarios para resolver los casos de desaparecidos. “En este país no existe una base de datos única que especifique cuántos inmigrantes hay y dónde están, no se identifican los cadáveres, tampoco hay fiscalías especializadas y al inmigrante que denuncia, lo meten en la cárcel”.

En su ruta por México la caravana, que este fin de semana se instala en el Distrito Federal, tiene previstos cinco reencuentros que son fruto del trabajo del año pasado. “Ayer mismo, en un mercado de Tlaxcala, diez personas reconocieron al hijo de una mujer nicaragüense”, explica Sánchez Soler.

La coordinadora reconoce que los sentimientos de las madres son encontrados y que a lo largo de la ruta sufren altibajos. "Es desgastante y yo además tengo varias enfermedades, pero ya no me siento tan sola", asegura la salvadoreña Mercedes. Una sensación, la de compañía, que comparten todas las madres que unieron su voz para seguir buscando y mantener viva la esperanza.

Notas anteriores en Cronicario
mineros chilenos
21/04/2015
Yo, violada
La historia de una adolescente violada por más de quince pandilleros no constituye un caso aislado en medio de la violencia que vive El Salvador. Esta crónica, publicada originalmente por el periódico El Faro, detalla uno de los mecanismos de intimidación más crueles y frecuentemente utilizados por las maras salvadoreñas
mineros chilenos
19/04/2015
Lulú quiere viajar
Hoy quiero confesarte que me gustaría viajar, salir de esta historieta y conocer mundo como lo hacen los seres humanos. Me fascinaría ir de compras en el boulevard de un país lejano, lucir allá mis bucles y mi sempiterno trajecito rojo.
mineros chilenos
17/04/2015
Yo vi el cadáver de Stalin
La muerte de Stalin fue un hecho repentino, no llegaba a imaginármelo muerto. Formaba parte de mí mismo y no entendía de qué manera podríamos vivir sin él. Una especie de entorpecimiento se adueñó de todos. Los hombres se habían hecho a la idea de que Stalin pensaba por ellos. Sin él se sentían perdidos.
mineros chilenos
13/04/2015
EL HINCHA
Una vez por semana, el hincha huye de su casa y asiste al estadio, que al final se queda solo y también el hincha regresa a su soledad, yo que ha sido nosotros: el hincha se aleja, se dispersa, se pierde, y el domingo es melancólico como un miércoles de cenizas después de la muerte del carnaval
mineros chilenos
06/04/2015
Carta de amor
Porque no hay dinero que compre este sentimiento que me mantiene vivo. Por esto y más te digo desde el fondo de mi alma que te amo Venezuela, alma que desde mi nacimiento lleva tatuada tu bandera, ante ti y ante el mundo juro que no descansare hasta verte correr de nuevo luego de levantarte de esa silla de ruedas en la que te tienen para jugar contigo.
mineros chilenos
23/03/2015
Elefantes en la red
¿Qué pensará el pueblo que ve transcurrir el domingo, el sagrado día que antes dedicaba al descanso y al esparcimiento, llevando horas de sol en una cola para conseguir que comer? ¿Qué cruzará por la mente de quienes sufren en los ruinosos puestos asistenciales clamando por sus vidas cuando ven la dolce vita de quienes integraron este elenco revolucionario en los suntuosos predios del imperio?
mineros chilenos
19/03/2015
CAMINO A LA TORTURA
Aunque se han conseguido logros para erradicar la ablación, lo cierto es que 70 millones de mujeres africanas la han sufrido y en una treintena de países del continente se sigue practicando a diario, sobre todo, en la franja saheliana
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas