CARACAS, miércoles 1 de octubre, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Opinión | 13/11/2012
No es solo socialista
Pero la ineficiencia no es sólo asunto de algunas empresas privadas. En el Registro del municipio Plaza, allá en Guarenas, las cosas se parecen a un hospital cualquiera del Estado
JULIÁN MARTÍNEZ
Maiquetía
0 0a

El primer día de noviembre me levanté a las 4:30 am para tomar un avión de Aeropostal con destino a Barquisimeto. El vuelo saldría a las 7:30 am. Es el primer avión, el mañanero. Habíamos elegido el primer vuelo porque en nuestro país se ha vuelto una rareza que los aviones de rutas nacionales salgan a tiempo. Las personas se frustran y las empresas tienen pérdidas millonarias porque no pueden contar con que los vuelos trasladen a las personas con las que trabajan en proyectos y procesos.

Lo que yo iba a hacer en Barquisimeto arrancaba a las dos y media de la tarde, por eso tomé el primer vuelo de Aeropostal. A las 8:00 am fui a preguntar al mostrador de la aerolínea por qué el avión no había llegado; "¿se quedó dormido?" Nadie lo sabía. Nadie quería hablar mucho conmigo. Hecho el loco suspiré en mi mano y descarté que la displicencia se debiera a mi aliento. Volví a las 10 am y como si yo fuera una mosca me respondieron que el vuelo se haría a las once.

"¿A las once?", pregunté yo, claramente alarmado. El empleado de Aeropostal me miró con un aburrimiento sólo comparable a su indiferencia y confirmó la información. Hasta que llegó el mediodía y la empresa no informaba nada de lo que pasaba, arropados en un hermetismo como el del Gobierno. A esa hora empezó la gente a gritarles y a exigir sus derechos o, en su defecto, un mínimo de información.

El vuelo terminó saliendo a la 1:15 de la tarde y yo llegué en la raya a Barquisimeto. Pero la ineficiencia no es sólo asunto de algunas empresas privadas. En el Registro del municipio Plaza, allá en Guarenas, las cosas se parecen a un hospital cualquiera del Estado. El Soberano sentado en el suelo y esperando desde las cinco de la mañana.

Un mar de ineficientes empleados públicos ahogando a los tres o cuatro funcionarios que quieren hacer bien su trabajo. Las gentes comentando que no quieren volver a ese Registro nunca más. Y es que no es cierto que todos funcionen igual de pésimo, lo que ocurre es que este es particularmente kafkiano.

Los papeles van y vienen con la velocidad de las tortugas, en medio de cuadros cuyos motivos son el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela. Uno termina saliendo de ahí a las tres de la tarde, en lugar de haberlo hecho a las nueve de la mañana, si las cosas fueran mínimamente eficientes.

Este 16 de diciembre uno puede poner su granito de arena por una Venezuela un poco menos atrasada. En el caso de Miranda hay una manera de hacerlo: votando por Capriles, quien además debe seguir en la palestra política para que no pierda sus opciones presidenciales en el futuro. La otra opción, claro está, es apoyar la ineficiencia venezolana y hacer de ella un motivo patriótico. Para esto último hay dos opciones: votar por Jaua o abstenerse de votar.

 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas