El estilo de vida actual provoca en los niños la aparición temprana de enfermedades cardiovasculares y diabetes tipo II. La Fundación Bengoa advierte que ha caído el consumo de frutas y vegetales en los hogares venezolanos
De apenas 11 años y estudiante de 5º grado de primaria, Robertico ya se pone la ropa de su papá y de vez en cuando le saca de su closet, las franelas y jeans que más le gustan. En su lonchera no falta una gaseosa o jugo envasado, la galleta con crema u otra chuchería. Además de ello, es de los que diariamente compran en la cantina una empanada o un tequeñón frito. Robertico es de los niños que prácticamente "excavan’’ la comida para retirar todo lo que nos les gusta, principalmente las verduras o vegetales. Mientras sus papás trabajan, se instala hasta 6 horas frente a la TV, a la computadora o en los vi- deojuegos.
Así trascurre la rutina de la mayoría de los niños y adolescentes en las grandes ciudades, repitiendo estilos de vida nada saludables, que arriesgan con acelerar enfermedades frecuentes en la población adulta y una serie de alteraciones metabólicas que les pueden llevar a desarrollar trastornos cardiovasculares o diabetes tipo II, entre otros. Con relación a esta última, no sólo puede afectar a quienes hayan tenido antecedentes en la familia (padre, madre o hermanos con diabetes), sino aquellos que se exceden en el consumo de alimentos ricos en azúcar, así como en harinas y grasas.
La Fundación Bengoa para la Alimentación y Nutrición advierte que ha caído el consumo de frutas y vegetales y que, inclusive, las personas satisfacen el hambre con otros rubros más ricos en calorías como son las pastas, arroz, grasas y con una dieta que no cuentan con las vitaminas y minerales.
Por otro lado, los pediátras ya detectan hipertensión, a pesar de que esta patología sólo se veía en niños que sufrían tensión alta a causa de enfermedad renal y que hoy día es por obesidad. También, los especialistas encuentran niveles de colesterol y triglicéridos altos, factores de riesgo cardiovascular.
La Fundación Venezolana de Cardiología Preventiva y la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría, con asesoría de expertos, elaboró una prueba de despistaje de enfermedades cardiometabólicas que comenzará a aplicarse en por pediatras a partir de los 3 años de edad, cuando todavía hay tiempo de modificar los hábitos y se prestará especial atención a niños a partir de los 11 años y la adolescencia.
Estas enfermedades no sólo están asociadas a una alimentación poco saludable, sino también al sedentarismo y poca actividad deportiva. Otro factor de riesgo lo constituye el tabaco y es necesario prevenir el tabaquismo en padres, escolares y adolescentes y evitar los fumadores pasivos.
Otro objetivo fundamental será el de estimular la actividad física entre 30 y 60 minutos al día. Para reducir el sedentarismo, los especialistas recomiendan limitar a dos horas al día actividades sedentarias, como ver televisión, computadora y videojuegos.
La obesidad, a temprana edad no sólo aumenta el riesgo de que padezcan enfermedades crónicas, sino también provoca problemas en las articulaciones, baja autoestima, ansiedad, alteraciones de conducta y dificultades de aprendizaje.