La crisis de los cohetes nucleares en Cuba, hace 50 años, en octubre de 1962, ha sido una de las pocas veces en que hemos estado ante la posibilidad del inicio inminente de la guerra nuclear. El Parlamento discutió la crisis entre el 25 y el 29 de octubre de 1962
La crisis de los cohetes nucleares en Cuba, hace 50 años, en octubre de 1962, ha sido una de las pocas veces en que hemos estado ante la posibilidad del inicio inminente de la guerra nuclear.
El Parlamento discutió la crisis entre el 25 y el 29 de octubre de 1962. La mayoría de la Cámara de Diputados la componía una heterogénea alianza de partidos. El PCV, el MIR, y un sector de URD tenían grandes simpatías por la revolución cubana; el ARS y otros pequeños grupos parlamentarios, la tenían pero en menor medida. El Senado lo controlaban AD y Copei, en el gobierno.
El debate giró alrededor de las proposiciones de los diputados Jesús María Machín (AD) y José Herrera Oropeza (URD).
Machín propuso: “1. La existencia de armas nucleares en Cuba, que sirven a los fines de una potencia extranjera (sin mencionarla se refería a la Unión Soviética), es violatoria e incompatible con las normas del sistema interamericano. 2. Conscientes de las tremendas calamidades que implicaría una guerra nuclear, esta Cámara apoya toda gestión de los gobiernos y los organismos internacionales con el objeto de interponer sus buenos oficios para preservar la paz mundial. Y, 3. Esta Cámara apoya la posición del Gobierno de Venezuela, enmarcada dentro de los compromisos internacionales del país”. Esta propuesta fue negada en Diputados, pero aprobada en el Senado y en definitiva fue la orientación que tomó el Ejecutivo. La aprobación de la propuesta del diputado Machín implicaba la consideración de la aplicación del TIAR y el apoyo a la Carta de la OEA, en nombre de los cuales Estados Unidos luego decretó el bloqueo a Cuba, que Venezuela apoyó.
En cambio la propuesta de Herrera Oropeza planteaba: “Que en vista del desarrollo hacia la solución pacífica que ha cobrado la crisis internacional en las últimas horas, la Cámara se dirija a la ONU respaldando las gestiones cumplidas por su Secretario General para preservar la paz y evitar una guerra cuya sola posibilidad reprueba la Humanidad entera. Igualmente que la Cámara de Diputados exhorte al Gobierno Nacional para que sume sus esfuerzos a favor de las gestiones que para la preservación de la paz se vienen adelantando”.
La mayoría parlamentaria hubiese podido respaldar la presencia de los cohetes nucleares en Cuba para defender la revolución; sin embargo, teniendo la fuerza para ello no lo hizo, se fueron por el camino del “mal menor” comparado con la posibilidad de una invasión de Estados Unidos para ocupar la isla y deponer a Fidel Castro.
En definitiva, la aprobación de la propuesta de Herrera Oropeza fue un esfuerzo por evitar la guerra. Y la actuación final de la institución parlamentaria constituyó una contribución a la seguridad y defensa de Venezuela y la paz mundial.
Hoy lamentablemente tenemos una Asamblea Nacional anodina que, por las leyes habilitantes y el desconocimiento de las minorías, renunció al papel de “caja de resonancia” de la sociedad venezolana.
@CastilloHernan