CARACAS, sábado 19 de abril, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Libros, periodismo, medios | 19/10/2012
La casa del escritor
Es posible que este trabajo sobre Ernest camine a contracorriente del ánimo noticioso, pero no importa. Su casa natal en Chicago es visitada todos los días por decenas de personas; si lo han leído, tampoco importa
SEBASTIÁN DE LA NUEZ
Ernest Hemingway
2 0a

El día en que fuimos mi hija y yo a la casa donde nació Hemingway en Oak Park fue bastante inolvidable. Hacía sol a finales de julio en ese lugar. Se le llega en el Metro y hay que pasar por algunos sitios de los que suelen aparecer en las películas de Martin Scorsese.

De hecho, en el vagón donde viajábamos de ida había un par de negros hablando en tono fuerte, tanto, que Valentina, mi hija, quería mudarse, escabullirse. Lo que le entendí a uno de aquellos tipos es que le decía al otro que él vivía de su propio trabajo y no de otra cosa. No se por qué tenía necesidad de aclarárselo de una manera tan enfática. Había otro negro sentado en el asiento situado exactamente detrás de nosotros, pero estaba dormido o drogado, o ambas cosas a la vez.

Eran puro bla blá, los negros. Llegamos sin un rasguño a Oak Park, el sitio donde nació Ernest Hemingway, autor de crónicas y novelas que amó los toros, la guerra, las mujeres, Cézanne, Cuba, la escritura, el whisky, España y el suicidio. Acaban de pasar una serie o película dividida en dos partes en HBO donde lo presentan muy neurótico y muy enamorado. Hemingway suele aparecer estereotipado en las películas.

Aquí lo encarna Clive Owen y aparece todo el tiempo escribiendo de pie, fogoso y a ratos atormentado. No sé qué tan auténtico sea el retrato, pero me gusta una línea que le escribe a su amada Gellhorn, interpretada por Nicole Kidman: "El amor es infinitamente más duradero que el odio".

Hay dos casas en Oak Park dedicadas a Hemingway. Una es un pequeño museo, perteneciente a una fundación que se ocupa de mantener su memoria viva, lleno de cosas en las que apenas nos entretuvimos pues salimos volando hacia la casa natal: en cinco minutos habría de empezar el recorrido explicativo. Ambas edificaciones distan entre sí unas tres cuadras llaneras.

Me detendré en aquello que no puede ser percibido por las guías turísticas simplemente porque cada quien tiene su propia mirada sobre las cosas. El cuarto de la niñez de Hemingway es sumamente pequeño. La casa, estilo victoriano, no puede decir nada de aquel niño que la habitó entre 1899 y 1905 porque la vida para él estaría en el exterior. Fue solo un punto de partida, el niño Ernest nada tuvo que ver con úteros maternos. La aventura quedaba lejos de aquel vecindario de gente acomodada que vio llegar un automóvil por primera precisamente el año en que nació el escritor.

Y, como la casa siguió con su historia una vez que la familia se mudó, poca huella debe haber quedado. Fue recuperada décadas más tarde para convertirla en una parada para los turistas. Incluso, lo dice la misma guía mientras dos asiáticas impertinentes no paran de tomar fotos, muchos de los enseres y adornos son solo imitación de lo que allí pudo haber existido a principios del siglo XX. Pero... la forma en que entra el sol por las ventanas al mediodía tiene que seguir siendo la misma. Y la visita nuestra fue precisamente a esa hora.

Es un sol atenuado por las cortinas, cierto, pero en el cuarto de los niños entra la luz a raudales prometiendo que más allá de la calle, entonces de tierra, e incluso más allá de los bosques y del río Des Plaines hay algo que espera, prometedor y estimulante. Es precioso ese sol de Oak Park un mediodía de julio. Las asiáticas ni se dieron cuenta.

Una vez cuando entrevisté al profesor Héctor Mujica, me contó una historia y jamás supe si fue verdad: que coincidió con Hemingway en un viaje trasatlántico. Que lo vio de pronto asomado a la proa del barco. El escritor iba en primera pero Mujica pudo identificarlo desde la cubierta económica. Y entabló conversación con él en varias ocasiones, al menos una vez al día por las tardes. Tuvo el detalle de aclarar, como una limitante sumamente lamentable, que Hemingway evitaba ser importunado durante las mañanas pues se sentaba a escribir.

Una leyenda cumplió cincuenta años de fallecida en 2011. El suplemento Babelia le dedicó varias páginas, entre ellas el trabajo del escritor Colm Toíbín, que habla de la manera en que Hemingway quería trasladar a sus textos la forma de pintar de Cézanne. A veces, es más importante lo que se deja por fuera que lo que se dice o se pinta expresamente.

No sé si este artículo sirva de algo en época en que la mitad del país está de luto. Pero podríamos unir varios puntos del rompecabezas. Para mi gusto, me quedo con aquella frase sobre el amor y el odio.

Notas anteriores en Libros, periodismo, medios
Protestas
11/04/2014
Estado torturador
Este Gobierno torturador no puede ser enfrentado con violencia; pagará algún día sus crímenes. Se transcriben unas palabras de Martin Luther King, y habrá quien piense que es un lugar común hacerlo; no lo es
Protesta
28/03/2014
Crónica de un país
A través de cualquier medio a su alcance, los periodistas deben hacer crónica con la convicción de registrar el horror. Es cierto: los cínicos no sirven para el oficio del periodismo, y se refugian en los programas de VTV
Últimas Noticias
21/03/2014
El caso Últimas Noticias
Un periódico que nació en dictadura y se desarrolló en democracia ahora cumple una triste etapa servil. Hay un concurso de novela creado por una fundación criolla, así que es hora de rescatar manuscritos engavetados
Protesta
14/03/2014
Hora de retirarse
Un informe del Centro de Derechos Humanos de la UCAB constata lo que ya se sabe: este Gobierno apesta. Es momento de aprovechar lo logrado y medir las debilidades de esta confusión de agendas en la oposición
Tanquetas
07/03/2014
Como decía Orwell
A estas alturas ya no hay dudas de que la pandilla en el poder acaricia intenciones totalitarias, pero la protesta crece. El comportamiento de la Guardia Nacional remite a prácticas que quizás sean importadas desde Cuba
CNN
28/02/2014
Ver CNN y después matar
La Perrarina de Jorge, el sentido del suspense en Diosdado, Nicolás como el McLuhan criollo: de todo como en botica. Otra semana que termina con la vana esperanza de una conferencia de paz y una comisión de la verdad económica
Protestas
21/02/2014
Bastardos sin gloria
Este es un intento, absolutamente vano, de recoger lo esencial que sucedió esta semana en Venezuela. Quizás los "colectivos" hayan visto películas de Tarantino y decidido que sí, que la realidad siempre puede más que la ficción
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas