CARACAS, lunes 22 de diciembre, 2014
Facebook Twitter RSS
Temas del día
Cultura para armar | 03/09/2012 | 1 Comentarios
La historia declina
Creo que para zanjar esa limitación de los acontecimientos, cuando no lo meramente anecdótico, algunos vecinos se aventuraron en la estrambótica aventura de mezclar historia, sicoanálisis, sociología, verdades de Perogrullo y delirios metafísicos para construir eso que llaman identidad nacional, que funcionaría como explicación de nuestros desvaríos
FERNANDO RODRÍGUEZ
Estatua
1 1a

Me da la impresión de que la hora estelar de los historiadores venezolanos, ganada durante unos años del chavismo, ha pasado. Esta tuvo lugar en el peor momento de la oposición al despotismo, si votamos nos hacen fraude y si no votamos se cogen todo el poder, en que surgió la sensación de que alguna enfermedad contraída en el pasado era la causa de nuestras desdichas presentes.

Necesitábamos ese diagnóstico para proceder a curarnos lo más pronto posible. De allí el verdadero boom, entre otras cosas de venta en nuestro reducido mercado, y el lugar preeminente que adquirieron los cultores del noble oficio. Que, entre otras cosas, era muy novedoso, ya que en tiempos no lejanos en que la cultura nacional era delirantemente universalista los nombrados historiadores eran más bien provincianos obligados, destinados a echar los cuentos del terruño, cosa que poco tenía que ver con el arte abstracto, el teatro del absurdo, el Ulises o Kafka, Bergman o Fellini, las filosofías existencialista, marxista o neopositivista, las muy duras ciencias sociales... en fin, con lo que nos ponía a la altura del gran reloj del planeta.

La historia no da para tanto. El pasado es bastante inerte, lo cargamos inevitablemente a cuestas pero entumecido y el futuro es imprevisible, tanto más el actual que augura inéditos cambios. Además que nuestros historiadores postmarxistas que, por averías de éstas, se habían liberado de las filosofías de la historia que podían aspirar a ubicar el momento presente en una totalidad que les asignaba un sentido, en general practican una historia que peca de lo contrario: el reducirse a los acontecimientos y a intuir alguna generalización verosímil. Que no van mucho más allá de una opinión frágil y controversial.

Creo que para zanjar esa limitación de los acontecimientos, cuando no lo meramente anecdótico, algunos vecinos se aventuraron en la estrambótica aventura de mezclar historia, sicoanálisis, sociología, verdades de Perogrullo y delirios metafísicos para construir eso que llaman identidad nacional, que funcionaría como explicación de nuestros desvaríos.

Pícaros, héroes de pacotilla, malditos genéticamente, militaristas... y todo lo contrario servían para la audaz hazaña de fosilizarnos para siempre. Unos nos creían buenazos, los otros bichos malos. Una advertencia debería quedar, no vuelva a decir: es que el venezolano...

Porque hay que agregar que los historiadores/historiadores hicieron una labor importante, muy sensata. Lograron desmontar teóricamente el intento de los gorilas de crear de nuevo una religión nacional para sus fechorías, a la cabeza de la cual estaba don Simón. Y dotaron a mucha gente de ejemplos que bien leídos podían ayudarnos a darnos cuenta de que, como todo homo sapiens, somos capaces de cosas terribles y estupendas, es decir, realismo y buen olfato para no repetir errores. Lo cual es bastante como conciencia necesaria para no creer demasiadas pendejadas. Además pulieron el hacer, en fondo y forma.

Ahora que andamos animosos y, por lo visto encontramos un camino, no necesitamos tantos fantasmas del viejo pasado, o del pasado eterno, lo que hace pensar que disciplinas abocadas al presente, que es el que interesa descifrar, van tomando el lugar de la vanguardia: economía por supuesto, comunicología en plena revolución, educación, politología, internacionalismo y cosas de esa naturaleza. Creo que es un paso adelante para mirar con mayor claridad el fin del horrendo túnel en que andamos.

Notas anteriores en Cultura para armar
Ida
05/12/2014
Ida
De cuando en vez se da uno cuenta de que todavía se puede hacer gran cine, grande, no digo bueno; cine para la historia del cine. Es lo que pasa con la película Ida, de Pawel Pawlikowski (Polonia, 2013) y que hemos podido ver en el reciente Festival del Cine Judío. Una obra maestra, para decirlo rotundamente
Presidente Nicolás Maduro
28/11/2014
Merry Christmas Maduro
Durante décadas nos han exprimido en pocas áreas económicas pero el imperio sigue siendo nuestro mejor cliente. Hemos tenido dólares petroleros para pedir hasta dos de sus seductores productos. "Miami nuestro" se llama un sarcástico cortometraje de Carlos Oteyza que recoge el amor patrio por esa ciudad Hasta los boliburgueses terminan en el norte imperial
El arte de Banksy pone de manifiesto las paradojas que encierra la posmodernidad
14/11/2014
Las aguas turbias
Hoy las aguas se han mezclado de manera arrolladora, pudiera considerarse que una de las características principales de eso que llamamos posmodernismo, es la falta de cánones, decentro, de jerarquías valorativas precisas puesto que no hace demasiado tiempo los circuitos y el consumo estaba mucho más descontrolado
Fotografia
31/10/2014
La fotografía y el arte
El fotógrafo solo puede proponer un campo muy ambivalente que conmina a tratar de encontrarse con su intencionalidad estética en un brumoso e ilímite campo de sentidos
Pelo Malo
17/10/2014
El cine nacional
Hablamos mucho de un momento de auge del cine nacional. Lo cual es cierto cuantitativamente, algunas películas han movido al público vernáculo como no se había hecho antes, ni siquiera en los felices 80. Lo cual es ciertamente importante, al fin y al cabo en el cine tiende a ser muy decisorio el aspecto industrial y masivo. Pero de aquí a pretender grandes logros estéticos hay un trecho muy largo
Umberto
19/09/2014
La fe en el arte
La tendencia ha privado en la concepción de la percepción artística, en la contemporaneidad es el papel cada vez más activo del receptor con respecto al autor
Chávez
05/09/2014
Acaba con la inflación
Lo del padre nuestro chavista es cosa maravillosa. Seguramente pocas veces vista en la larga historia del culto a la personalidad, vulgarmente, del jalabolismo a los jefezotes. Pero la cosa además de una cursilería y un rastacuerismo ejemplares, es sin duda un vulgar plagio que debería ser castigado de acuerdo a la ley que contempla ese acto de piratería intelectual
 
Tu Comentario
Para participar, necesitas ser usuario registrado en TalCual. Si no lo eres, Regístrate Aquí
Correo Clave
Caracteres restantes: 280
Las opiniones aquí emitidas no reflejan la posición de TalCual.

TalCual no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio.

TalCual se reserva el derecho de no publicar los comentarios que utilicen un lenguaje no apropieado y/o que vayan en contra de las leyes venezolanas y las buenas costumbres.

Los mensajes aparecerán publicados en unos minutos.
Destacadas