18 de octubre 2017

Negociemos o no, pero asumamos una política

Editorial.

No es hora de guabineos ni de cálculos personales. La crisis que viven los venezolanos en todos los órdenes no hace sino agravarse

En diversas oportunidades los integrantes de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) han afirmado estar dispuestos a conversar y negociar con el gobierno de Nicolás Maduro una salida a la grave crisis política que vive el país. Se han hecho dos intentos, en este sentido, sin los resultados esperados. Ahora estamos entrando en el tercero. Quién sabe si será el de la vencida. 

A pesar de las declaraciones de la MUD observamos posiciones de algunos factores importantes de la entente opositora que parecieran no estar de acuerdo con las negociaciones. Otros, simplemente, aseguran no saber absolutamente nada distinto a lo que se explicó en el comunicado difundido sobre lo que se trató en República Dominicana. A pesar de ser parte del llamado G9. 

Creemos que ante lo difícil de la situación, los dirigentes políticos deben actuar con la máxima responsabilidad. Lo primero que creemos que deben hacer es dar un debate interno en cada uno de los partidos y, después, en el seno de la MUD sobre si lo que conviene es negociar o no. No debería haber dudas sobre cuál es el camino a escoger. 

Para nosotros es la negociación, pero ciertas posiciones asumidas, algunas declaraciones dadas por importantes partidos y dirigentes hacen pensar que ese camino no está claro para todos. 

Lo que vemos hoy es que la delegación opositora cuenta con un integrante menos en relación con los encuentros que se dieron antes de la "elección" de la ilegal Asamblea Nacional Constituyente. En ese momento acudieron representantes de cuatro partidos. A República Dominicana lo hicieron miembros de tres partidos. Los demás siguen asegurando que no los toman en cuenta. Eso no abona hacia un final exitoso. 

Por otro lado, vemos a algunos dirigentes declarando sobre el tema a su real saber y entender. Son una especie de electrones libres pero con peso importante. Creemos que lo más conveniente es designar a un vocero autorizado y que solo esa persona haga los pronunciamientos que se crean convenientes sobre el tema. 

Nosotros consideramos que lo más viable es sentarse a negociar con el Gobierno. En todo caso lo que pedimos es que la dirigencia política democrática debata el tema y llegue a una conclusión que le permita definir una política que esperemos sea asumida por la calle del medio por toda su dirigencia. No es hora de guabineos ni de cálculos personales. La crisis que viven los venezolanos en todos los órdenes no hace sino agravarse. 

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