23 de julio 2017

Conspiración piromaníaca

Ernesto Villegas

90 muertos tienen sentido con tal de contener la maldad intrínseca de la hipermegaultra derecha que ha osado disentir del bolivarianismo

Recientemente, la Misión Villegas volvió a promover la versión sobre la vocación piromaníaca de los críticos al madurismo. Sincronizadamente los voceros locales e internacionales de la dictadura circulaban la novedad que dos personas en Maracaibo se sumaban a la pira demoníaca de la oposición venezolana. El pasado 28 de junio en las inmediaciones de una protesta en la capital zuliana un camión hace un “Giro en U” donde no se podía, lo que genera que una moto se estrelle contra el vehículo, que se enciende en llamas y finaliza con el lamentable fallecimiento de sus dos ocupantes, como lo relata el Ministerio Público. La coartada del conductor del camión, ante la eventual acusación de homicidio culposo, fue responsabilizar a la manifestación, lo cual fue agradecido y repetido por medios, funcionarios y, por supuesto, el Defensor de sí Mismo -como lo calificó Gabriela del Mar- Tarek William.

El caso, atroz sin duda, que generó la matriz de opinión fue el de Orlando Figuera, en un hecho confuso como fue descrito por la propia Fiscalía. Las fotos, terribles, dieron la vuelta al mundo, prendiendo el bombillo de la Misión Villegas. Aquí queremos ser claros. 100 días de manifestación, con miles y miles de personas involucradas, que resisten la represión inclemente de milicos y paracos dan para cualquier cosa. Fuego y barricadas ha habido, y bastantes, siguiendo además la tradición de la protesta popular latinoamericana o la de los chicos de Hamburgo, que son aplaudidos por los mismos que acá condenan a los guarimberos. Y en este espiral de confrontación es posible que muchas de las agresiones denunciadas por oficialistas puedan ser ciertas. Pero de eso a la afirmación que los manifestantes venezolanos queman gente viva sólo por ser chavista, hay un universo. Es decir, en toda América Latina hay indignaciones, y muy duras, contra los gobiernos. Pero por alguna curiosa razón sólo en la tierra del Arauca vibrador la protesta estilo Bonzo se les aplica a los otros.

Por ahora pediremos que el Ministerio Público aclare todas y cada una de las denuncias, y que coloque a los responsables, cuando los haya, en el lugar que corresponde. A nivel internacional el fantasma de la oposición pirómana, permite conciliar el sueño a todos esos izquierdistas que necesitan una razón para justificar la arremetida represiva del madurismo: 90 muertos tienen sentido con tal de contener la maldad intrínseca de la hipermegaultra derecha que ha osado disentir del bolivarianismo. Y que está a puntico, pregúntenle a Villegas, de pasar al estadio caníbal pues ya el fuego no es suficiente para satisfacer sus ansias criminales.

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