24 de junio 2017

Esa Constituyente es la guerra

Constituyente

Los hechos dicen más que las palabras en este caso también. Ya en 1999 impusieron unas condiciones para la elección de los diputados de aquella Asamblea Nacional Constituyente en la cual la minoría, que no era tan pequeña porque se acercaba al 40% de los que votaron, apenas fue representada por seis -4,5%- de un total de 131 diputados

La decisión del presidente Nicolás Maduro de convocar una Asamblea Nacional Constituyente para lograr la paz en el país va en contravía con ese objetivo tan loable que dice querer alcanzar.

El país no requiere de una Constituyente para lograr la paz, requiere que el gobierno de Maduro respete la decisión que el pueblo venezolano tomó el pasado 6 de diciembre de 2015. Ese día la mayoría de los electores tomó la determinación de darle un cambio al camino que llevaba el país.

Sin embargo, el Gobierno hizo como siempre ha hecho cuando los resultados electorales no le son favorables. Reconoce cómo votó la gente, pero no acepta las consecuencias de esa decisión.

Ejemplos sobran, basta citar lo ocurrido con la Alcaldía Metropolitana de Caracas, o con las tres gobernaciones que ganó la oposición a las cuales les colocó un "protector" para birlarle y burlarle sus competencias.

Un expresidente mexicano dijo hace ya muchos años que el respeto al derecho ajeno es la paz. Parafraseándolo podemos decir que el respeto a la decisión de los electores es la paz.

Maduro y el cogollo que lo acompaña no aceptan eso.

Pretenden imponerle a la mayoría de la población el proyecto de país que la mayoría de quienes les acompañan comparten. La trampa de la propuesta que están haciendo está en las bases electorales de esa convocatoria.

Los hechos dicen más que las palabras en este caso también. Ya en 1999 impusieron unas condiciones para la elección de los diputados de aquella Asamblea Nacional Constituyente en la cual la minoría, que no era tan pequeña porque se acercaba al 40% de los que votaron, apenas fue representada por seis -4,5%- de un total de 131 diputados.

En aquel tiempo la mayoría apoyaba al "proceso" y aun así acordaron un sistema que potenciaba ese respaldo. Hoy la situación es completamente distinta y por eso tienen elaborado ya una propuesta para con la minoría de los votos obtener la mayoría de los representantes a esa Constituyente. Por eso hablan de elegir representantes por sectores.

Lo propuesto por el Gobierno cierra cualquier salida electoral, aunque parezca contradictorio, pues para ello se está llamando a la gente a votar. El diseño que tienen les dará más votos a unos ciudadanos que a otros. Si no es de esa manera, es imposible que el Gobierno gane la Constituyente y sea mayoría en ella.

Con una decisión de ese calibre lo menos que puede lograr el país es la paz que dicen buscar desde el Gobierno. Desconocer a la mayoría lo único que puede potenciar es la inestabilidad que ya hay hoy. Desde la oposición se debe medir muy bien la respuesta a dar. Es momento de actuar unidos y con el mayor consenso posible, atrayendo a todos los sectores que no aceptan el diseño antidemocrático que adelanta el cogollo gobernante para enfrentarlo. Las agendas personales que tanto daño han hecho estos últimos meses esperamos que sean dejadas de lado de verdad.

Esperamos estar equivocados pero todo nos indica que de concretarse la Asamblea Nacional Constituyente tal como la planifican desde el Gobierno, la violencia puede hacerse mucho más presente de lo que ya está en la vida del país. Pues la mayoría de los venezolanos no va a permitir una dictadura como la que quieren imponer.

Edición del 2017/06/22
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