28 de mayo 2017

La Fiscal tiene la palabra

Luisa Ortega

La diferencia entre su actuación y la del Defensor del Pueblo o del Contralor es importante. Nos referimos a los tres porque ellos conforman ese invento chavista del Poder Moral

La fiscal general de la república Luisa Ortega Díaz le dio un nocaut al golpe de Estado que había perpetrado Nicolás Maduro con la complicidad de los integtrantes de la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia.

La Fiscal venía marcando distancia y ya había advertido, en el pasado no tan lejano, que pretender disolver la asamblea Nacional violaba la Constitución.

La diferencia entre su actuación y la del Defensor del Pueblo o del Contralor es importante. Nos referimos a los tres porque ellos conforman ese invento chavista del Poder Moral.

El Defensor quedó desnudo ­realmente ya no le quedaba mucha ropa­ con su declaración de la semana pasada, pues avaló la primera de las sentencias, la que le quitaba la inmunidad partalamentaria a los diputados, nada menos.

El Contralor no dijo nada, pero todos sabemos que está 100% sintonizado con lo que desea Nicolás Maduro.

Es obvio que los miembros de la Sala Constitucional no van a ser removidos porque para ello se requiere la aprobación previa del Poder Moral y dos de sus miembros van a validar lo hecho por Maikel Moreno y sus compinches.

Ahora bien, la Fiscal tiene trabajo pendiente por la actuación de los integrantes de la Sala Constitucional, decirles Magistrados les queda grande, ya que ella afirmó que dichos sujetos habían violado la Carta Magna por lo que cometieron un delito y, como tal, no puede quedar impune.

La Constitución le da al despacho de Luisa Ortega la titularidad en la acción penal y por ello debe acudir ante el Tribunal Supremo de Justicia -a su Sala Plena- y pedir que decidan sobre la actuación de los sujetos que conforman la Sala Constitucional.

Es hora de que en Venezuela las instituciones cumplan con sus funciones. Esta le corresponde al despacho de Luisa Ortega Díaz. Como dice el refrán: la Fiscal mató al tigre, no le puede tener miedo al cuero.

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