23 de noviembre 2017

Puente Roto

Puente roto

Deberían llamarse puentemibles por el temor que dan gracias a la maña de caerse no por fallas o falta de mantenimiento, si no por culpa de la mala intención o por Mercurio retrógrado, vaya uno a saber.

Puente” llaman a la prótesis dental que si se le cae a un cantante, actor, locutor, orador o a cualquier prójimo durante un evento “en pleno desarrollo” al pobre le parecería bochornoso, sin mayor consecuencia para los demás. Lo que si tiene consecuencias y no deben caerse son los puentes para que personas, vehículos y animales puedan pasar de un punto a otro de mar, río, lago, cañón o lo que sea. Un puente es como un diálogo que se puede interrumpir si a “el proceso” se le antoja suspenderlo para favorecer sus intereses o prohibir a la ciudadanía pasar la frontera para comprar la comida, medicinas o lo que sea que escasea acá.

Por cantar London Bridge is falling down/ My Fair Lady no detienen a nadie en Londres. En cambio, en Vargas detuvieron al locutor que alertó “lo que falta es que Guanape II se caiga” y en efecto se cayó. Solo por mencionar otro, porque la lista de los puentes caídos es larga, hace poquito se cayó el de Cúpira, así que cediendo al afán cambia-nombres de “el proceso”, deberían llamarse puentemibles por el temor que dan gracias a la maña de caerse no por fallas o falta de mantenimiento, si no por culpa de la mala intención o por Mercurio retrógrado, vaya uno a saber. Son igualitos a un tipo que llamaban “Puente Roto” porque nadie lo pasaba, tan impasable era como los que no terminó aquí una muy favorecida constructora brasileña investigada internacionalmente.

Un acertado significado de puente y de diálogo lo brindó el Embajador Jesús Puente Leiva (qepd) junto con un excelente equipo diplomático cuando, fiel a su apellido, durante su ejercicio actuó como un verdadero Puente entre México y Venezuela a través del diálogo respetuoso y sostenido entre ambos países. Un ejemplo a seguir por nuestra cancillería y diplomacia, que por supuesto no seguirán.

En cuanto al Diálogo que “el proceso” aparentemente quiere convocar, teniendo La Oposición una apreciable mayoría, sus representantes deben unirse, puntualizar sus condiciones, qué es lo que se quiere lograr porque si no no, “ponerse pilas” ante las zancadillas y evitar la pérdida de tiempo, ya que si algo tiene “el proceso” es que está claro en sus propósitos e importará un bando de asesores bien remunerados con fondos dignos de mejor causa, para que le apoyen en el fulano diálogo en el caso de que se dé, ante lo cual no está demás recomendar cautela, teniendo en cuenta que “no hay almuerzo gratis” y la voz de la experiencia indica que “Si un caimán te invita a almorzar, es porque tú eres el almuerzo”...

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Edición del 2017/10/26
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