17 de diciembre 2017

"Necesitamos oír sobre el país posible"

Gisela Kozak

La investigadora universitaria y autora del libro "Ni tan chéveres ni tan iguales" Gisela Kozak desentraña el discurso político y la participación de la mujer en la arena política

Ensayista y profesora universitaria, Gisela Kozak retrata al país en su libro Ni tan chéveres ni tan iguales, en sus artículos y en su cuenta Twitter @giselakozak

–Si Venezuela no es "ni tan chévere", ¿cómo es?
–Venezuela es el país con el que me siento absolutamente comprometida a pesar de que debe estar entre las 20 o 30 peores naciones para vivir. Es el lugar en el que he trabajado, estudiado, en el que tengo mis afectos e intereses y al que le debo lo mejor que pueda dar. Lamentablemente, millones de personas han votado sistemáticamente por su destrucción. Soy investigadora y docente universitaria, puedo asegurar que prácticamente se nos está corriendo del país.

–Has criticado a los liderazgos políticos, y hasta la "maqueta" de la MUD. ¿Hay chance de componer el mensaje político opositor?
–Estoy con la MUD pero no con la "MUDez". Necesitamos un mensaje contundente sobre el país posible. Oír una y otra vez a nuestros líderes hablar de hambre, enfermedad y muerte en lugar de lo que haremos para superar la situación actual disemina el desconcierto y el desaliento. Chávez resumió su propuesta en la palabra revolución, entendida como poder, épica, dignidad y renta petrolera en manos de la gente. Supongamos que la propuesta nuestra se resumiese en la palabra democracia. ¿Qué significa esta palabra en un par de frases? Voy mas lejos: un verdadero líder para la Venezuela futura no habría de conformarse con hablar de paternalismo estatal bien hecho al estilo de Henrique Capriles, a quien respeto y por quien volvería a votar si fuese de nuevo candidato pero de quien espero más  creatividad. Los líderes que requiere Venezuela necesitan ser capaces de hacer percibir al entendimiento menos entrenado que la educación, la cultura, los derechos humanos, una institucionalidad fuerte, la ciencia, la tecnología y las libertades económicas son indispensables para resolver las colas, la inseguridad personal y la crisis del sistema de salud. Los líderes necesitan ser capaces de hacer percibir al entendimiento menos entrenado que la educación, la cultura, los derechos humanos, una institucionalidad fuerte, la ciencia, la tecnología y las libertades económicas son indispensables para resolver las colas, la inseguridad personal y la crisis de salud.

 
–En su libro refleja conversaciones cotidianas con amigos y alumnos, ¿la universidad sigue siendo el reflejo de todo un país?
–Debería reflejar solo la inteligencia y el talento  del país, no su mezquindad, su mediocridad y su tragedia. La universidad tiene que convertirse en el espacio en el que proponer una vida mejor a través del pensar, el conocimiento y la cultura fuese la asignatura básica.
 

–¿La mujer necesita "cuotas" en la política?
–Las cuotas responden a la necesidad de visibilizar a la mujer en el poder y desafiar los patrones culturales que convierten en una suerte de hecho natural (como la lluvia o respirar) que "hay más hombres que mujeres en la política". Personalmente prefiero el debate permanente a las cuotas, pero toda organización política, MUD incluida, requiere discutir siempre sobre la participación política y el liderazgo. Si hay poca representación femenina en las candidaturas a la AN, siendo la mujer la mitad de la población, no podemos no darle importancia. Se trata de un fenómeno que debería llamar la atención en una país en el que se gradúan en la educación superior más muchachas que muchachos

–¿Mujeres sin espacio o sin ganas de liderar?
–Vivimos en una sociedad en la que el liderazgo femenino requiere ser discutido en todas sus dimensiones pues se tiende a invisibilizar el aporte de la mujer en la historia, la cultura, la ciencia y la política. Además, no debemos olvidar que ellas tienen las mismas cargas laborales que el hombre pero también las familiares, las cuales impiden su participación plena en puestos directivos. A la  líder se le puede eventualmente percibir como amenazante porque reta el machismo y por lo tanto hay varones que pueden intimidarse (a menos que se trate de una lesbiana y no enfrente este problema). Es lógico que las damas sean más discretas en su avanzada hacia el poder pues, como dirían las abuelas de otra época, eso de quedarse sola no paga. Preferible Viceministra empatada que Presidenta sola, dirían las más claras en la vida.
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