Los rumores y el nerviosismo que están imperando en el clima bancario nacional a raíz de la liquidación del Canarias y el Banpro hace dos días, están causando estragos en algunas entidades financieras identificadas como próximos objetivos del Gobierno para ser intervenidas.
Ayer, se corrió la voz de que uno de estos bancos "en salsa" fue objeto de intervención oficial, por lo que nerviosos ahorristas intentaron sacar sus depósitos. Al sólo permitirles retirar un máximo de cuatro mil bolívares fuertes y al no ser abonados los intereses, los rumores sobre la intervención de esta entidad bancaria se fueron fortaleciendo durante toda la tarde en medio del silencio institucional y gubernamental.
El efecto "Pigmalión" se está apoderando del sistema bancario venezolano. Los nervios y la desconfianza de los depositantes están empezando a marcar el ritmo de las operaciones financieras venezolanas.
El economista y ex analista del Banco Central de Venezuela, Víctor Olivo, explicó que el sistema financiero es muy frágil y depende en gran parte de la reputación de los bancos, por lo que cuando surgen dudas con respecto a ciertas entidades, el sector bancario empieza a tambalearse.
"La crisis bancaria de 1994 fue originada por la inestabilidad política que generó miedo entre los ahorristas. Primero se reflejó en la subida de las tasas de interés y luego en el problema de insolvencia en las instituciones bancarias" recordó Olivo.
El efecto "Pigmalión" sirve para representar la teoría de la profecía autocumplida. En el sector bancario se aplica cuando hay rumores infundados de que una entidad puede ir a la quiebra. Ante el desespero de los ahorristas por rescatar su dinero, el falso augurio de que el banco se encamina a la quiebra termina cumpliéndose.
Olivo indicó que los bancos son por naturaleza ilíquidos, es decir, operan sobre la base de reservas fraccionadas, por lo que si en cualquier banco la mayoría de los depositantes deciden retirar sus ahorros no los van a conseguir. "Cada bolívar que tienen las entidades no están respaldados por activos líquidos, por lo que el retiro masivo de dinero por parte de los clientes genera una situación delicada", precisó
LLAMADO A LA CALMA
El ex analista del BCV considera que el Ejecutivo tiene que tomar cartas en el asunto para disminuir la tensión que están sufriendo los depositantes de algunas entidades bancarias. "Para que no se acentúe la crisis en el país, el Gobierno debe aplicar medidas para preservar la confianza en el sistema bancario nacional", expresó.
Ante la poca transparencia con que se han ido llevando las operaciones bancarias, los depositantes han optado en los últimos días por retirar sus ahorros en ciertas entidades señaladas, pero si la institución lograra sobrevivir a las inspecciones gubernamentales, la impulsividad de los clientes podría terminar por quebrar las frágiles entidades bancarias, por lo que la calma y la mesura deben imperar para no causar mayores estragos.