La pista de San Fernando en Cádiz (España) será el escenario en el que todos los ojos estarán sobre cada valla que pase el cubano Dayron Robles, los tres saltos de su compatriota Yargelis Savigne y la velocidad del portugués Francis Obikwelu. Hoy se inicia el XIV Campeonato Iberoamericano de Atletismo que terminará el próximo 6 de junio y en el que intervendrán 470 atletas de los 28 países que conforman la Asociación Iberoamericana de Atletismo.
La delegación antillana, acostumbrada a dominar en la competencia, viene por el desquite de la mala actuación que ofreció en la edición anterior. Los cubanos ocuparon el séptimo lugar en el evento que se disputó en la localidad chilena de Iquique en 2008, pues no fueron con atletas de su equipo A. Pero dos años después, aspiran ganar de nuevo el certamen.
Cuba irá sólo con 37 atletas, pero de la élite del atletismo: Robles, poseedor del récord del mundo en los 100 metros con vallas, campeón olímpico en Beijing 2008 y ganador del mundial bajo Techo de Doha 2010; Savigne, tres veces campeona del mundo en el salto triple; Yipsi Moreno, doble campeona mundial de lanzamiento de martillo; la subcampeona olímpica y mundial de disco, Yarelis Barrios; el subcampeón mundial en lanzamiento de jabalina, Guillermo Martínez; el subcampeón mundial de los 400 metros bajo techo, Willian Collazo.
Los cubanos no estarán solos, los españoles quieren aprovechar su condición de locales y participarán con la delegación más numerosa de todas, integrada por 84 atletas entre los que destacan la saltadora Ruth Beitia, el velocista Ángel David Rodríguez, el semifondista Antonio Reina, el vallista Jackson Quiñónez y el lanzador de disco Mario Pestano. También estará el saltador de altura Joan Lino Martínez, medalla de bronce en Atenas 2004, quien regresa la alta competencia.
Otros atletas llamados a ser protagonistas son la garrochista brasileña Fabiana Murer, la lanzadora de martillo argentina Jennifer Dahlgren, el velocista colombiano Daniel Grueso y el mediofondista argentino Javier Carriqueo. Sin los velocistas estadounidenses y caribeños, sin los semifondistas africanos, sin los lanzadores nórdicos, los atletas iberoamericanos se medirán entre sí buscando superar marcas, ganar experiencia y brindar un buen espectáculo.