Hugo Cabezas es un personaje que entrará sin oposición en la crónica de los absurdos de la revolución bolivariana.
Cuando dirigió la extinta Onidex, se destacó por la imposición del uso de camisas rojas en el personal y por su célebre rúbrica de la equis ("X") en 6 millones de cédulas.
Luego como gobernador de Trujillo volvió a sobresalir al suprimir mediante decreto el nombre de la Biblioteca "Mario Briceño Iragorry" y rebautizarla con el de Biblioteca Socialista "Antonio Nicolás Briceño", en un desaguisado que le ganó un Editorial de TalCual.
La semana pasada, Hugo hizo nuevo uso de su apellido y premió a los ganadores del Campeonato Nacional de Karate Do con medallas que llevaban estampado el rostro de una bella mujer: su esposa, en demostración de que los electores de Trujillo en verdad se dieron un cabezazo.