Esta mañana se realizó la implosión de varios edificios de Los Corales, en el estado Vargas, que habían quedado en mal estado desde la tragedia de 1999.
Para esto, las autoridades prohibieron el acercamiento a menos de 500 metros de las demoliciones para evitar daños.
Aunque algunas estructuras no cayeron por completo con la implosión, el ministro de Obras Públicas, Diosdado Cabello, aseguró que “todo salió como se había planificado, aunque haya gente que no quiera ver lo que se ha hecho en Vargas”.
Cabello también informó que se llevará a cabo una segunda fase de demolición para no poner en riesgo ninguna vivienda del estado.