Justo unas horas antes de empezar la rutina laboral del lunes el escritor Leonardo Padrón entraba en las pantallas del televisión, para verter la calidez del poeta y la perspicacia del periodista en un programa único en la televisión venezolana, por su formato y alta calidad profesional.
Actores, cantantes, políticos, escritores, bailarines y múltiples personajes del show business desfilaron ante su anfitrión para revelar secretos de sus vidas y expresar sus puntos de vista del oficio y de la sociedad que les ha tocado vivir.
El grandioso éxito que representó Los Imposibles por radio, fue la antesala para que inolvidables personajes que han marcado el siglo XX sean también vistos y escuchados en un programa televisivo que comenzó el 17 de mayo con sobrados aciertos.
Los Imposibles cubrió todas las expectativas, y la audiencia disfrutó de las entrevistas más transparentes, humanas y llenas de complicidad de la mano de un escritor, poeta y ensayista que conversaba con las grandes figuras del estrellato como si fuesen eternos conocidos.
En esta grata tertulia pasaron figuras del mundo del espectáculo como Mario Vargas Llosa, Carmen Maura, Ruddy Rodríguez, Julio Boca, Andy García, Omar Vizquel, entre muchas más que mostraron al publico no solo como se formaron y llegaron a ser excelentes en el arte que los hizo famosos, sino que develaron su lado mas intimo, sus miedos, su lado mas humano y visceral para crear así una intimidad, única pocas veces lograda en una entrevista.
Fito Páez nos mostró su mundo de acordes y disonancias; Juanes develó su faceta más humana y sus miedos a la incomprensión del hombre; Aldemaro Romero nos enseñó sobre música, vida y arte, Olga Tañón encendió el escenario con su fuego de mujer y hasta Vargas Llosa confesó haber disfrutado mucho de la entrevista, cuando rara vez lo hace.
Fue un eterno compromiso con la audiencia y la verdad lo que llevó a Los Imposibles a ganarse el cariño y reconocimiento del público.
En este final de temporada se cierra con broche de oro un programa donde se humanizó la vida de cada leyenda y donde el arte entró en los hogares de los televidentes en un diálogo donde los protagonistas eran siempre Leonardo Padrón, el entrevistado y su público.