La Federación Internacional de Fútbol confirmó este viernes que el partido de repesca para la clasificación al Mundial-2010 de Sudáfrica entre Irlanda y Francia no podría repetirse, a pesar del error de arbitraje que permitió al francés Henry marcar un gol con la mano.
Alegando las reglas del juego, la FIFA anunció que el resultado no se podría cambiar, de manera que se confirma el marcador de los partidos de ida (victoria francesa por 1 a 0) y de vuelta (empate a 1 gol).
“Las decisiones del árbitro sobre hechos relacionados con el juego no se pueden recurrir, incluyendo la validación de un gol y el resultado de un partido” estipula la FIFA en el capítulo 5 de la “Ley del Juego”.
Según este reglamento “el árbitro no puede anular una decisión que si se da cuenta de que no es correcta o si así lo decide tras consultar a un árbitro asistente o al cuarto oficial, todo ello a condición de que el juego esté parado o de que el partido no haya terminado”.
Este es precisamente el caso del partido Francia-Irlanda, que ya terminó, y en consecuencia no es posible rectificar la decisión del árbitro, aunque fuese errónea.
La federación irlandesa de fútbol, con el apoyo del primer ministro del país, pidió el jueves que se volviera a jugar el partido de repesca contra Francia, que supuso la eliminación de los irlandeses gracias a un gol con la mano de Thierry Henry, una acción que suscitó una gran polémica en toda el mundo.
El gol francés desató una polémica en todo el mundo, con Thierry Henry como objetivo principal de las críticas, calificado por la prensa de “tramposo” y autor de “un gol escandaloso”.
La acción del jugador del Barcelona puso de nuevo de actualidad el debate sobre la necesidad de utilizar grabaciones de video o más árbitros en el terreno para evitar este tipo de errores.
En Francia, el “caso Henry” se está convirtiendo en polémica política, con declaraciones de ministros y personalidades de varios partidos.