Las armas no son objetos extraños en las escuelas de Catia y de Petare, puesto que uno de cada cinco niños las ha visto en sus salones de clase, en el patio o en cualquier otro lugar del plantel. Esta información se desprende de un estudio sobre la violencia escolar que realizó el Centro Gumilla, de noviembre de 2008 a febrero de este año.
El director de esta institución dedicada a la investigación, el sacerdote jesuita José Virtuoso, explicó que el estudio se realizó en las dos zonas más peligrosas de Caracas, según lo ha señalado el Ministerio de Interior y Justicia.
"Como la violencia es uno de los fenómenos más graves que vive la sociedad venezolana, queremos ver cómo se gesta, cuáles son sus mecanismos", explicó.
En total encuestaron a 245 profesores y 294 estudiantes cursantes de séptimo, octavo y noveno grado de educación básica. Las respuestas totales dan cuenta de que cerca del 70% de la comunidad escolar han presenciado situaciones de violencia dentro de su plantel, según lo indicó el sociólogo José Gregorio Guerra, quien preparó el informe junto con su colega Jesús Machado.
En el caso específico de las armas, los que denuncian haberlas visto señalan que 70% eran cuchillos y 40% pistolas. En cualquiera de los casos, los motivos para portar armas eran mostrarlas a los compañeros (57%), para defenderse (48%), o para agredir a alguien (29%).
SEXO Y DROGAS TAMBIÉN
La violencia en las escuelas tiene múltiples aristas, una de las cuales tiene que ver con el consumo de sustancias estupefacientes.
En la investigación del Centro Gumilla, uno de cada cinco estudiantes asegura haber visto drogas dentro de su plantel, y cerca de 10% asegura que sabe de alguien dentro de su escuela que vende estas sustancias.
Sin embargo hay diferencias según la zona: En Petare se presenta el doble de la venta de drogas respecto a Catia y, además, se consume tres veces más marihuana. En cambio, en Catia, se consume el doble de cocaína que en Petare.
Por otra parte, aproximadamente 80% de los docentes y estudiantes aseguran haber presenciado hechos de índole sexual en el plantel, que no se quedan allí sino que son transmitidos por otros medios: 41% de los estudiantes asegura que se graban constante u ocasionalmente estos hechos mediante celulares o cámaras.
Según cifras oficiales, ofrecidas por Edwin Rojas, director general de Prevención del Delito del Ministerio de Relaciones Interiores y Justicia el pasado 29 de abril se ha incrementado 25% la violencia en las instituciones educativas.