"El Estado debe revisarse. No podemos adquirir empresas que, a la vuelta de tres meses, son un desaguadero y generan pérdidas, que ni siquiera tienen capacidad de pagar sus nóminas", declaró el director del Banco Central de Venezuela, Armando León, en entrevista publicada hoy por el diario Últimas Noticias.
"El peor negocio que puede hacer el Estado, por ejemplo, es salir a comprar un banco, sobre todo instituciones con conexiones internacionales y cuya casa matriz pudiera tener problemas", señaló León.
El Gobierno del presidente Chávez inició en 2007 un agresivo plan de estatización de sectores "estratégicos" que afectó a empresas de telefonía, eléctricas, cementera y siderúrgica, mientras que está pendiente la anunciada compra del Banco de Venezuela, filial del español Grupo Santander.
Asimismo, la Siderúrgica del Orinoco (Sidor) ha acumulado pérdidas de 54 millones de dólares desde que fue nacionalizada, en mayo de 2008, debido a conflictos laborales y desinversión. Aunque el ministro de Industrias Básicas y Minería, Rodolfo Sanz, desmiente estas pérdidas económicas y sostiene que Sidor obtuvo ganancias de 400 millones de dólares en 2008.
Armando León estima que debe haber "una priorización en cuanto a las inversiones y en cuanto al gasto no asociado a ellas", de manera de reservas los recursos que requieren sectores importantes como la salud, educación y pobreza.
"También hay que revisar las importaciones (...) hay que privilegiar las importaciones dirigidas a materias primas, insumos, bienes de capital y por supuesto alimentos y medicinas" , dijo el directivo del Banco Central.
"No es cierto que exista una economía circulatoria y una economía real desconectadas. Esa teoría quedó absolutamente destruida a raíz de los hechos que se están demostrando", agrega el director del BCV. "Es todo lo contrario, la esfera financiera y circulatoria tiene raíces muy profundas y vasos comunicantes muy amplios en la economía real".