¿Hacia dónde quiere ir Hugo Chávez? Esta parece ser la pregunta que se hacen hoy muchos venezolanos al presenciar el tono agresivo y poco democrático con el cual está reaccionando el Presidente de la República desde que escuchó los resultados electorales del 23N.
El pasado viernes insistió, durante el acto de proclamación del general Jorge Luis García Carneiro como gobernador de Vargas, en mantener congelados los vínculos con los factores de oposición, bajo la excusa de que estos buscaban reavivar el escenario golpista que sucedió en abril de 2002, y se atrevió incluso a sugerir que no estaba dispuesto a suministrar los fondos a las gobernaciones, ahora en manos de opositores, en particular la del estado Miranda y la Alcaldía Mayor de Caracas.
Este encono exagerado, que deja al descubierto el escaso talante democrático de un líder que se vanagloria de su proceso revolucionario como experiencia que ha transitado por el sendero de la Constitución, amenaza con hacer perder al gobierno el amplio sostén que aún mantiene en los sectores populares del país.
Las acciones, ya denunciadas por los medios de comunicación, de acciones desesperadas de desmantelamientos de bienes y equipos, o de traspasos de competencias de organismos adscritos a la gobernación de Miranda –como es el caso del transporte público de ruta popular que brinda serviciosa los habitantes de Guarenas y Guatire– o el traspaso de la emisora AvilaTV, que pertenecía a la Alcaldía Mayor, ponen en evidencia la escasa voluntad del gobierno de Hugo Chávez en atender las comunidades, que son, al fin y al cabo, los único beneficiarios de los programas de asistencia social.
¿Cree Chávez que al eliminar competencias a las gobernaciones, ahora en manos de la oposición, podrá reducir el campo de acción de las fuerzas democráticas que tienen derecho a participar en e libre ejercicio de la democracia venezolana?
¿Será esta su próxima estrategia para ahogar a la Alcaldía Mayor y a las gobernaciones de Miranda, Zulia, Nueva Esparta, Táchira y Carabobo, creyendo que asfixiándolas desde el punto de visa administrativo y financiero le servirá para recuperar el prestigio perdido en esas entidades geográficas?
Es obvio que Hugo Chávez no parece dispuesto a aceptar que otros políticos, que no sean los dirigentes del PSUV, designados por él, puedan compartir el poder y asumir también responsabilidades para dirigir el país. Eso sencillamente se llama dictadura.